El joven espada madrileño Ángel Sánchez cortó hoy la única oreja del festejo inaugural de la feria torista de Cenicientos (Madrid) y se la arrancó a un gran toro de vuelta al ruedo de Peñajara de Casta Jijona, el mejor de una corrida exigente y complicada.

Ángel Sánchez, que se enfrentaba a su segunda corrida de toros, tomó la alternativa con una de Adolfo el pasado San Isidro. Solventó la papeleta (lo era) dejando retazos de un magnífico toreo al natural, sobre todo frente al sexto, y puso sobre el tapete un gran aplomo de plantas.