Hoy sábado 1 de septiembre, en la manga de San Sebastián de los Reyes se vivía la tensión previa a un encierro de altura. Las reses de Marqués de Quintanar y la numerosa asistencia de corredores, alrededor de 1.700 participantes, según Protección Civil, habían creado la expectación típica de un encierro que se preveía arriesgado y que ha durado un minuto y 50 segundos hasta la entrada de la manada en La Plaza, y dos minutos hasta su acceso a toriles.

Y las previsiones se han cumplido. Desde el primer momento los toros han dado mucho juego a los corredores experimentados, abriéndose la manada y permitiendo que muchos de los participantes pudieran disfrutar corriendo cerca de los animales, cumpliendo sus expectativas y la del numeroso público asistente, con extraordinarias carreras.

Según Eduardo Flores, director técnico del encierro de Sanse, `Los encierros de Madrid´, “desde la calle Real en adelante las reses se han prestado al lucimiento de los corredores y a que éstos se divirtieran”. Alguno de los toros andaba `buscando´, `haciendo hilo´, como se dice en términos típicos del encierro, y eso ha dado lugar a que se vivieran momentos de riesgo y emoción, elementos básicos de un encierro con el prestigio del de San Sebastian de los Reyes.

En el capítulo de incidencias, únicamente se han producido 14 heridos, todos leves, por caídas que han derivado en contusiones y abrasiones, salvo dos personas que han sufrido una luxación en el codo y en el hombro. A éstos dos últimos se les ha trasladado al hospital de campaña para una valoración y han sido dados de alta inmediatamente.

Protección Civil ha atendido también a dos menores que estaban presenciando el encierro como espectadores y que han sufrido un golpe de calor, sin mayores consecuencias. No obstante, se recuerda a los asistentes que se hidraten adecuadamente, y que los niños y las personas mayores han de cuidarse especialmente.

Mañana domingo, sexto y último encierro de las fiestas del Cristo de los Remedios, se prevé aún una mayor asistencia de corredores y, como siempre, los servicios de seguridad sanitarios y la dirección del encierro velarán porque todo se desarrolle con normalidad. Sin embargo, no está de más recordar que a mayor número de participantes se ha de extremar más el cuidado para evitar percances y caídas que dificulten el desarrollo del encierro.