¿Se imaginan ustedes lo duro que tiene que ser estar sometido a un proceso penal…, siendo una persona honrada, y guardia civil, encima?

Esa agonía judicial se ha prolongada durante cinco años, de 2014 al 2019…, y lo que tarde en celebrarse el juicio, un par de años, posiblemente, más los posteriores recursos, en fin, una década de la vida de estos pobres guardias civiles.

Con un Oficial al mando, que con la gallardía de los Oficiales del Ejército Español en general, y de la Guardia Civil en particular, asumió desde un primer momento la posible responsabilidad por las órdenes que impartió a los agentes, consistentes en impedir la llegada a tierra de los inmigrantes ilegales, que se habían echado al mar, o les habían tirado, desde un barco a unos doscientos metros de la playa de El Tarajal, en la española Ceuta.

Órdenes recibidas de sus Superiores, que a su vez las habrían recibido, previsiblemente, del Delegado del Gobierno en Ceuta, como correa de transmisión del Gobierno de España…

¡Pero claro, se trata de achacar la responsabilidad a los de abajo, no a los de arriba, que hasta ahí podríamos llegar!

¿Qué les hubiera pasado a esos agentes si hubieran desobedecido las órdenes del Oficial al mando, se hubieran desvestido parcialmente, abandonado sus armas en la playa, a merced de cualquier inmigrante que quisiera robarlas, e incluso utilizarlas contra la fuerza armada actuante…?

Desde luego, en España no cabe un tonto más, y presiento que muchos están en la judicatura, dicho sea con todo respeto, y sin ánimo de ofender a nadie, sino en términos de crítica política y social.

Se les procesa nada menos que por “homicidio imprudente” y “denegación de auxilio”, es decir que la guardia civil, que es el cuerpo militar y policial más sacrificado de la Historia de España, por lo visto se dedica a cometer presuntos, supuestos e imaginarios delitos, en lugar de hacer la función que le han encomendado los políticos de turno, actuando más como fuerza militar que otra cosa.

El artículo 8 de la Constitución vigente es claro y contundente al respecto:

 “1. Las Fuerzas Armadas… tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Desconozco la procedencia ideológica o partidista de la jueza en cuestión, pero parece evidente que está haciendo grandes “méritos” para promocionar en su carrera… ¡Lástima que sea a costa de la carrera de un muy digno Capitán de la Guardia Civil, y un total de 16 Agentes, que seguramente durante estos años habrán permanecido “congelados” en sus cargos, al estar imputados, investigados, y ahora procesados!

Y lo que les queda por delante, a los pobres, pues el gili progresismo de “todo el mundo es bueno”, “la tierra es del viento”, y “para tonto, yo”, arremeterán contra ellos, presentándoles como unos crueles “asesinos”.

Excuso decirles que siempre contarán con el apoyo de muchos millones de españoles, compatriotas agradecidos por la gran labor que realizan en la última frontera de Occidente, frente a los nuevos bárbaros…