Cerca de Fonsagrada (provincia de Lugo), lunes 16 de diciembre de 2019

 

Estimado e Ilustrísimo Juez Titular del Juzgado Penal nº6 de La Coruña D.

FRANCISCO JOSÉ RUANO HERNÁNDEZ:

 Antes de nada: Feliz Navidad. En estas entrañables fechas, es para mí un orgullo y una satisfacción acordarme de Usted y volver a escribirle. Mi gente tenía mucho miedo a lo que me pudiera pasar al escribirle las cartas anteriores. En ellas denunciaba sus presuntas múltiples negligencias, errores, atropellos... en el proceso que me ha tocado vivir.

Yo ya sabía que no iba a pasar nada, que Usted iba a responderme. Si Usted hubiera visto indicios de Injurias y Calumnias por mi parte hacia su persona, pienso desde el desconocimiento que Usted hubiera iniciado actuaciones. Pero calló, porque sabe que todo lo que he ido contando son sus propias palabras y actuaciones. Su silencio me da fuerzas para seguir luchando por mis hijos, para seguir clamando sus presuntas negligencias, para seguir divulgando una historia en la que Usted está quedando como el malo de la película. Muchísima gente de mi entorno, que antes respetaba al máximo la Justicia, lo ven todo, después de conocer los detalles de mi caso, como un gran teatro. Y la Justicia que no es justa, no puede ser.

 

Me meto en harina, porque no todo van a ser descripciones por mi parte (no como lo fue mi Sentencia). Pasaré a los Hechos Probados. Remito a las personas que están leyendo esta carta a que si quieren saber más de las negligencias que hablo, lean estas dos primeras cartas escritas en los últimos tres meses:

https://www.elcorreodemadrid.com/sucesos/134766789/Estimado-e-Ilustrisimo-Juez-Titular-del-Juzgado-Penal-n-6-de-La-Coruna-D-Francisco-Jose-Ruano-Hernandez.html

https://www.elcorreodemadrid.com/sucesos/186512890/Segunda-carta-abiertadirigida-al-juez-Ruano-titular-del-penal-6-de-La-Coruna-y-a-todos-los-trabajadoresde-dicho-juzgado.html

 

Bien, dicho esto, mucha gente me pregunta cuál es mi situación actual. La clave está en un Procedimiento que se está llevando a cabo en su Juzgado Penal 6 de La Coruña, en el Procedimiento denominado Ejecutorias 218/2018. Esta carta hará que Usted esté al tanto de todo lo que ya ha ocurrido. Es decir, lo que haga de aquí en adelante lo hace a sabiendas.

 

Usted decidió lanzar la Ejecutoria 218/2018 en un Auto del 30 de octubre de 2018. Expresó Usted en la Parte Dispositiva de dicho Auto las siguientes palabras: "Habiendo sido declarada firme la Sentencia dictada en este procedimiento, procédase a su Ejecución", y añadía: "Atendido que las penas de prisión ascienden a 2 años, 17 meses y 1 día [...] requiérase al penado para el ingreso voluntario en prisión en el plazo de cinco días". Mucho que decir sobre esto. Lo tengo que decir ahora yo, porque el poco profesional e incompetente de mi anterior abogado, D. Ignacio Bermúdez de Castro, no fue capaz de decirlo. En primer lugar, la Sentencia 473/2018 de la Sección 1 de la Audiencia Provincial de La Coruña, formada entonces por los magistrados Sr. Judel Prieto, Sr. Picatoste Sueiras y Sr. Morán Llordén, no me ha sido leída ni notificada hasta el momento. Y ya han pasado más de 440 días desde que la dictaron el 4 de octubre de 2018. No sé si Usted sabía esto, pero debería haberse asegurado de lanzar la Ejecutoria cuando ya se me había sido notificada y leída la Sentencia.

 

El artículo 160 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, de la que Usted se supone que es un experto y un profesional, dice tajantemente: "Las sentencias definitivas se leerán y notificarán a las partes Y a sus procuradores en todo juicio oral el mismo día en que se firmen, o a lo más en el siguiente". ¿Cómo es posible que todo un Juez como Usted lance a Ejecutar una pena de prisión de una Sentencia que no me ha sido ni notificada ni leída? Porque la doble notificación es una obligación de la Justicia.

 

En la Sentencia 88/1997 del Tribunal Constitucional, punto 4 de los Fundamentos Jurídicos, se dice: "el inicio del cómputo del plazo es cuando la notificación se completa o, al menos, cuando se produce la notificación que tiene por destinatario al interasado". La doble notificación es una obligación de Ustedes, lo cual no han practicado a día de hoy. Por tanto, toda la Ejecutoria que ha lanzado lo ha hecho sobre la base de una irregularidad manifiesta. Podría decir que desconocía este hecho, que no lo hizo a sabiendas. Pero ahora ya lo sabe. Yo creo que la lógica dice que Usted debería pedir a la Audiencia Provincial una aclaración de si se me ha notificado y leído dicha Sentencia. Y como le van a decir que no, pues debería paralizar la Ejecutoria. ¿Qué no lo va a hacer? Ya lo sé, no tengo ninguna duda. Pero ahora ya puede decir que no lo sabe. Podrá decir que no lee mis correos, algo que Usted bien sabe que no es así, ya que incluso pone datos de mis cartas en sus Autos.

 

Pero sigamos con la Ejecutoria 218/2018 de 30 de octubre de 2018, ya que Usted decía que la Sentencia "había sido declarada firme". Otra afirmación que es falsa y que desde mi punto de vista es muy grave, Señoría. La Sentencia no había sido declarada firme. Había un plazo para presentar un Recurso de Casación ante el Tribunal Supremo, y así se hizo. El 18 de octubre de 2018 se manifestó la Intención de interponer un Recurso ante el Tribunal Supremo. Este hecho debería haber paralizado la Ejecutoria, pero Usted no lo hizo: a sabiendas. Me dio cinco días para que entrara en prisión: de hecho esta Ejecutoria sí que tuvo doble notificación, me hizo firmarla en el despacho de su Secretaria. ¿Recuerda la escena? Yo sí. La Secretaria de su Juzgado me leía la ejecutoria de que tenía cinco días para ingresar en prisión. Yo escuchaba, con mi libro encima de la mesa. Y Usted, sin dar la cara a la escena, de espaldas y mirando por la ventana, escuchando todo lo que allí ocurría. No tuvo el honor de mirar a un Inocente al que iba a mandar a prisión a los ojos. Antes de marcharme dije tranquilamente que era Inocente y que iba a luchar por mi Inocencia. Está claro que Usted no calibró bien, y que sigue sin hacerlo. Y bien, ingresé en prisión el 9 de noviembre de 2018. Hubo una detención ilegal por medio, que tengo grabada, por parte de UFAM Coruña. No veo que tampoco diga nada la jefa de la Unidad, bien sabe que la tengo grabada diciendo que se me detenía por maltrato psicológico a mis hijos, cuando después en los escritos nada se decía sobre mis hijos. ¿cómo iba a ser posible ese maltrato psicológico si no veía ni hablaba con mis hijos? Cómo lo hacía, ¿por telekinesia?

 

En fin, ingresé y salí de prisión el 18 de diciembre de 2018. Usted me metió y Usted me sacó 40 días después: no le quedó más remedio ante los escritos de mi actual abogado, Javier Vasallo. Decía en su Auto del 18 de diciembre (siempre dentro de la Ejecutoria 218/2018) que "el Tribunal Supremo acordaba seguir los trámites previstos ante mi recurso" y recalcaba Usted que "siendo esto así, es evidente de que aquella admisión conduce a la falta de firmeza de la Sentencia".

Lo repito y lo paso a cámara lenta, para que se vean bien sus dos frases.

 Primero la que escribió del 30 de octubre de 2018: "Habiendo sido declarada firme la Sentencia dictada en este procedimiento, procédase a su Ejecución". Y ahora la del 18 de diciembre de 2018: "Siendo esto así, es evidente de que aquella admisión conduce a la falta de firmeza de la Sentencia".

 

¿Será esta la primera Sentencia en España que primero tiene firmeza y después la pierde? Ni idea, no soy jurista. Pero Usted sabía que nos quedaban opciones de recursos (de Casación y de Queja por la inadmisión de la Casación ante el Tribunal Supremo), y Usted se apresuró a decir que la Sentencia era firme, destrozando mis Derechos Fundamentales a la Libertad y a un proceso judicial con todas las Garantías.

 

Prosigamos, porque hay más. Ya le dije Usted que me recordaba a los trileros del rastro. Pero yo creo que es todo mucho peor. Todo por defender a una mujer que ha mentido a diestro y siniestro en sede judicial, a los técnicos del Imelga, a los psicólogos del Juzgado... Una mujer que ha basado todo su crecimiento en su vida en mentiras y en pasar por encima de quien hiciera falta. En palabras de su propio padre, que también las tengo grabadas. Ni una prueba de lo que denunció como maltrato psicológico, y eso que dijo en sede judicial que iba a presentar pruebas. ¿Cuatro años después, ¿dónde están? No ha presentado ni una sola. Esta es la tozuda realidad, y no le quepa duda de que el torrente de agua que es la Verdad se abre y se abrirá paso ante las gigantescas montañas de mentiras y negligencias que ustedes han erigido ante mí.

 

Tardará tiempo, pero el agua de la Verdad atravesará esa cordillera y llegará al valle. Como le decía, en el seno de la Ejecutoria 218/2018, Usted decía lo siguiente el 4 de febrero de 2019: "No obstante, atendiendo a la no firmeza que dio lugar a este procedimiento, este juzgador entendía que hasta que la misma no devino firme no procedía resolver cuestiones propias de la ejecución de las penas". Ojo, que todo lo que entrecomillo y pongo en negrita son sus palabras en Autos. Pudiera parecer que lo escriben personas distintas. Pero no, aquí Usted falta a la verdad y me toma (a mí y a todos los que me rodean) por tontos. Dice que no procedía a resolver cuestiones de la ejecución de las penas, pero el 30 de octubre me daba cinco días para entrar en prisión. Y una vez en prisión Usted emitió no una, sino dos liquidaciones de condena en noviembre de 2018 (¿cuál de las dos era la válida?). A sabiendas de que la Sentencia no era firme, como Usted mismo dice en febrero de 2019.

 

Y más grave todavía, porque hay mucho más. En el seno de las ya famosas Ejecutorias 218/2018, en su Auto de Libertad del 18 de diciembre de 2018, establecía que en tanto que la sentencia fuera firme debería "cumplir las medidas en virtud de auto de 4 de diciembre de 2015". En aquellas medidas se estableció que yo pudiera llamar a mis hijos todos los días y que se librara un Oficio al Punto de Encuentro para poder ver a mis hijos. Ahora yo le pregunto, ¿se practicó alguna diligencia para que la madre cumpliera con las medidad civiles? ¿Hizo Usted algo para que mis hijos a partir del 18 de diciembre de 2018 tuvieran una tutela judicial efectiva? ¿Se dictó un Oficio al Punto de Encuentro? No, no se hizo nada. Los abandonó, a mis hijos, unos angelitos que no deberían estar pasando por todo esto. Así es Usted, pareciera más movido por el rencor que parece tenerme (ya sé que el libro no le gustó, pero así funciona la Libertad de Expresión: recuerde que es una novela de ciencia ficción) que por lo que debería ser una profesionalidad y sobre todo pensar en el bien de unos niños menores, que es al fin lo que debe prevalecer.

 

Y todo está ocurriendo porque la madre no quería la Custodia Compartida y me denunció por maltrato psicológico cuando supo que le había puesto una demanda de divorcio en la que solicitaba dicha Custodia Compartida: una mujer que ya había dicho que esto sería una superguerra (está grabado y transcrito y presentado en el Juzgado) si yo no aceptaba que la Custodia se la quedaba ella y que le tenía que pasar 600 euros al mes. Usted no es más, permítame, que un daño colateral de la superguerra que inició unilateralmente mi exmujer (con su estratega la abogada Talín, a la que recurrió después de citarse anteriormente con otras dos abogadas).

 

Instrumentalizaron la denuncia para abrir un proceso y quedarse en exclusiva con los niños. Yo no he hecho otra cosa que defenderme ante las toneladas de falsedades, errores y negligencias que me han ido lanzando.

 Terminaré poniendo a la gente en perspectiva de cuál es mi situación actual. El pasado 22 de noviembre de 2019 de su Juzgado salía, siempre en el seno de las Ejecutorias 218/2018, un nuevo escrito. La verdad es que está escrito en castellano, pero a quien se lo he pasado me dice que no se entiende nada, que parece escrito en chino. Dice que "a la vista de la situación del penado [...] procédase al archivo provisional de las actuaciones". ¿Situación del penado? Pero cuál es, dígala. No lo concreta, así son sus escritos. ¿Se refiere a la situación de negligencias? ¿Se refiere a que quizá viva a caballo entre España y Bruselas? ¿Archivo provisional? ¿Para que me vaya a mi casa y lo desarchive y ejecute mi ingreso en prisión? De verdad que ahora al leer esto pienso que se estará sonriendo, cuando esto es un tema muy serio. Pero lo que sí me queda nítidamente claro es que Usted nos está subestimando mucho: tanto la capacidad profesional infinita de mi abogado Javier Vasallo (que le he visto trabajar a destajo en pleno mes de agosto) como el nulo miedo que le tengo y mi capacidad de buscar soluciones creativas y poco ortodoxas por recuperar mi Libertad y a mis hijos. Que sepa que contra estos dos factores no va a poder vencer nunca. Porque Usted quiere imponer su voluntad saltándose las leyes y la Constitución, y no le va a funcionar. Ni siquiera con esos escritos tan poco claros. Usted tiene el poder, por supuesto. Pero llevamos la razón y no pararemos hasta que nos la dé. ¿No entiende que si no llevarámos la razón esta historia ya se habría terminado hace tiempo?

 

Nada más. Como ve soy educado y le deseo que pase con los suyos unas Felices Pascuas. Yo este año no podré pasarlas con mis hijos (son las quintas navidades ya). Pero seguiré luchando, que creo que es lo mejor que puedo hacer, aunque a veces no se tengan fuerzas ante tanta infamia. Ya he llegado al Parlamento Europeo, pero no me quedará ahí: sé que un día llegaré al Tribunal Europeo de Derechos Humanos y al menos allí, si no lo hace antes el Tribunal Constitucional, me darán la razón. Ante tanta infamia solo me queda la obligación democrática de rebelarme de forma pacífica, con la palabra. Y mientras seguiré buscando el camino de regreso a casa, como lo hacía Alicia en el País de las Maravillas: estoy seguro de que mi cuento tiene un buen final.

Cuídese mucho y tendrá pronto más noticias mías.

 

Reciba un afectuoso saludo,

Jose Antonio Pallero Bote