El lobo había vuelto a criar en la Comunidad de Madrid, tras 70 años desaparecido debido a la persecución a la que se sometió la especie en toda España. Ahora, cinco años después, existen “al menos cinco manadas establecidas, siendo conservador, y el número de ejemplares oscila entre 35 y 40”, asegura Luis del Olmo, director general de Medio Ambiente y Sostenibilidad.

 La razón de esta progresión se debe al empuje desde territorios limítrofes donde han conseguido volver a ser abundantes. “Se extienden como una mancha de aceite desde el borde de su área de distribución”, aclara Juan Carlos Blanco, biólogo y experto en lobos.

En Madrid, los cánidos han encontrado una franja en el norte, oeste y suroeste de la región con una densidad de población de aproximadamente 10 habitantes por kilómetro cuadrado, donde han encontrado las condiciones adecuadas

En 13 meses han aparecido muertos por esta causa cinco ejemplares, el último el pasado 14 de marzo en el término municipal de Madarcos. Los otros cadáveres aparecieron en el entorno de la N-I, cerca de Buitrago; entre El Escorial y Guadarrama al lado del Valle de los Caídos y entre Soto del Real y Guadalix. “Las carreteras se van a convertir en el principal regulador de la población, porque es imposible evitar los accidentes”, asegura Blanco. La salud de los lobos madrileños, exceptuando los atropellos, es buena. “Hemos visto algún caso de sarna, pero nada preocupante y lo mismo que se puede detectar en otras provincias limítrofes como Ávila o Segovia”, aclara el biólogo.

FUENTE:https://elpais.com/sociedad/2019/03/19/actualidad/1553001857_386665.html