Así dejaron el monumento a Onésimo Redondo en Labajos el pasado domingo a la izquierda libre, tolerante y demócrata.

La izquierda cuando llega al poder legisla para ganar una guerra que perdió. Legisla contra la historia y persigue a los hombres e instituciones que intelectualmente trabajan para que esto así no sea. Es decir, la izquierda hace lo que históricamente ha hecho.

Ahora además mira para otro lado  ante un ataque a la memoria de un hombre asesinado por ellos hace 83 años y mira hacia otro lado hacia los vecinos  de Labajos, que están indignados y avergonzados ante esta acción.

Los autores cenetistas de estas pintadas, dudo que conozcan el respeto que el propio Onésimo tenía por su movimiento, aún en las antípodas ideológicas.

Esta historia es la diferencia entre la izquierda y la que ellos llaman "ultraderecha". La diferencia es que la izquierda destruye y la Falange construye. Un grupo de falangistas estuvieron en el pueblo segoviano el pasado 21 de Julio, aprovechando la cercanía del aniversario de su asesinato (me niego a escribir de su muerte) , para limpiar el monumento de homenaje. Lo hacen todos los años y lo seguirán haciendo. Trabajo duro en memoria de sus Caídos sin más publicidad que había que hacerlo y ya está.

Ni una semana ha durado. En fin, los falangistas seguirán acudiendo a Labajos a dignificar el monumento a uno de sus Caídos y la izquierda seguirá derribando, pintando y mancillando la memoria de héroes, eso sí, que no se extrañen si alguna vez se encuentran con la horma de su zapato y entonces sí, será portada de la prensa nacional como el "grave ataque de la ultraderecha"

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