Llena de pegamento y casi sin poder caminar. Así se encontró un trabajador de un polígono de Alcobendas a una gatita de tan solo un mes y medio o dos de vida. Estos hechos ocurrieron la semana pasada en la Comunidad de Madrid. El empleado «descubrió a la pequeña gata por el recinto sola y sin poder casi caminar por culpa de todo el pegamento que tenía tanto en las patas como desde el cuello para abajo», explica David Pinto, vicepresidente de la Brigada de Defensa Animal, una asociación dedicada a la denuncia de maltrato animal en la zona norte de Madrid.