Se está generando un problema con la situación de los viajeros de pie en los autobuses de ALSA que cubren el corredor de la N-1. Problema de difícil solución.

A principios de semana se ha multado a un conductor por llevar viajeros de pie. El conductor fue parado por una pareja de la Guardia Civil (probablemente al haber sido avisado por un pasajero al no gustarle ir de pie).

El conductor D.B le llevó la multa a la empresa para que se la abonara. La empresa se niega, porque alega que la ficha técnica de los vehículos permiten que los viajeros vayan de pie en el número que cada autobús indica. Normalmente todos los autobuses, pone a la entrada el número de gente que puede ir de pie más la sentada. Resumen, el conductor tendrá que pagar la multa.

Ante todo esto y según ha podido saber ECDM, el sindicato de conductores PSI se ha puesto en contacto con la empresa para que le aclaren, lo que deben hacer. La empresa se agarra a la ficha técnica del vehículo y a la permisividad del Consorcio de transportes al respecto, a lo que el sindicato les pide que se lo den por escrito, para poder dejar a los viajeros en tierra una vez llenen el autobús con las plazas sentadas. La empresa niega dar el papel por escrito, ante posibles demandas de los viajeros que se queden en tierra, dicha carta eximiría al trabajador de responsabilidad ante el Consorcio de Transportes.

Como decíamos la situación es difícil:

¿Qué hacen los conductores?:

- No quieren broncas con los viajeros, a los que ven todos los días y llenan el Bus hasta que ya no de más:MULTA de la Guardia Civil a su bolsillo y la empresa mira para otro lado.

- Actúan en consecuencia para no ver afectado su bolsillo con una multa: Posible sanción de la EMPRESA por dejar viajeros en las paradas, ya que se les niega a darles la carta con lo que deben hacer.

¿Solución? Difícil y fácil a la vez. La empresa tiene que hablar, con el Consorcio, la Guardia Civil y una vez resuelto acreditar a sus trabajadores (los conductores) con las armas, bien para poder llevar gente de pie, o bien para dejar a los viajeros en tierra, pero nunca dejar a los conductores a que actúen como consideren y que hagan lo que hagan serán sancionados, bien por la Guardia Civil o bien por la empresa.

De todo esto, los menos culpables son los conductores y los usuarios, que precisamente son los que más están sufriendo las consecuencias.