La noche del martes, un incendio calcinó siete coches en el garaje del bloque de viviendas de Fuente Arenosa, 1. Pero, al margen del destrozo ocasionado por las llamas, el edificio de 280 viviendas sociales, en el que solo una veintena de inquilinos residen de forma legal.

Después del incidente, varios carteles advierten de que no se puede acceder al sótano hasta nuevo aviso de la Policía. No obstante, las puertas del garaje están abiertas de par en par, así como las de los portales. Tampoco hay telefonillos, rotos, ni extintores, vaciados por algún vándalo hace tiempo. Aunque eso es un problema que viene de largo. «Estamos en absoluto abandono», comenta una vecina, una de las pocas que paga el alquiler de su quinto piso desde hace doce años.

«Aquí ha habido puñaladas y tiros», cuenta María Teresa, antes de marchar a casa de su hija –que vive en otro bloque del barrio– para poder ducharse con agua caliente. El fuego ha destrozado la instalación eléctrica del edificio y los vecinos no tienen calefacción, internet ni televisión por cable.