Fran llevaba un tren de vida muy elevado pese a que su sueldo de guardia civil no llegaba a los 2.000 euros al mes. Llegó a montar un restaurante con el padre de su pareja en la zona en la que hay más restaurantes de lujo de la capital española.

Algunos llegaron a pensar que el hecho de aparecer en el programa de la cadena Discovery Max ‘Control de Fronteras’ era lo que le permitía llevar esa vida de lujos. Pero no era por esa razón. El guardia civil había empezado, tiempo atrás, a ser cómplice del tráfico de droga.