Haga memoria y piense en las veces que un navegador ha intentado llevarle a destino por un camino insospechado y estrecho. Ahora imagine que en vez de un turismo guiaba un camión de ocho toneladas y ya tiene un buen argumento para una pesadilla. Esta situación podría pasar en cualquier parte, pero en Galicia pasa más por una razón muy sencilla: la enorme red de carreteras locales que surcan el territorio como consecuencia de la dispersión poblacional. La consecuencia es elincesante goteo de incidentes protagonizados por camiones atascados y provocados por esta combinacion fatal: pistas estrechas, GPS y vehículos de gran tonelaje.

 

El último episodio se registró en Viveiro: un camión lituano se saltó la salida al polígono industrial de Landrove y se metió en una pista que se fue estrechando hasta que el chófer no tuvo más remedio que claudicar y pedir ayuda para salir de allí. «É moi común porque os puntos de destino están moitas veces en polígonos que non están ben cartografiados nos navegadores», constata Alberto Vila, coordinador de Fegatrans. Para este experto, a la amplísima red viaria gallega y a la deficiente cartografía hay que unir la cada vez mayor presencia en las carreteras gallegas de profesionales del Este de Europa que, en muchos casos, tienen graves problemas con el idioma: «Un rumano, aínda, pero un lituano, un eslovaco o un ucraniano, por exemplo, teñen moitas dificultades para entenderse coa xente».

 

Caer en un mal itinerario trazado por un navegador y quedarse atascado es un mal trago. También económico: «Depende do país. En Francia é moi caro. Pódeche costar 5.000 euros», apunta Vila. En función del tipo de rescate, sacar un camión de una corredoira puede suponer entre dos y tres mil euros. «É caro, pero é moito peor non entregar a mercancía a tempo o incluso perdela», recuerda un transportista. Alberto Vila cree que este tipo de incidentes seguirán produciéndose, aunque apunta que es mucho más preocupante el estado de las carreteras que impide un descenso de la siniestralidad, según su criterio.

FUENTE: – Lavozdegalicia.es