El pasado sábado 31 de agosto el Ayuntamiento de Alameda del Valle convocó a los vecinos para dar información sobre la alarma social que se había producido respecto del uso de un hotel ubicado en la localidad, la Posada de Alameda. En el transcurso de la reunión a la que acudió un grupo de representantes de la entidad DIACONIA, se nos informó a los vecinos que efectivamente el hotel se iba a utilizar para proyectos de acogida a población inmigrante.

Los representantes de DIACONIA, que incurrieron en varias contradicciones y cambios en su argumentación, dejaron claro que habían conseguido una subvención económica del Ministerio de Trabajo y de Fondos Europeos, que habían comenzado la selección de personal especializado en proyectos de integración y que iban a utilizar el hotel para un proyecto de integrar a inmigrantes en turnos de 6 meses (sin concretar la fecha, el número de personas ni el colectivo a integrar).

Los vecinos del pueblo manifestaron en varios turnos de palabra la inquietud que supone esta situación, ya que el municipio no cuenta con infraestructura necesaria de servicios ni de seguridad, para asegurar que esta actividad de integración se realice de manera eficaz y segura para todas las partes. De forma mayoritaria los vecinos expresaron su rechazo y su total oposición a la implantación de este proyecto.

No hay centros educativos, biblioteca, centros de ocio, transporte con los municipios cercanos, seguridad, sanidad...etc., por lo que no parece el lugar más adecuado para que se produzca la integración pretendida. El municipio se dedica fundamentalmente a actividad ganadera y aquellos servicios asociados a la afluencia de visitantes al entorno natural por lo que la oferta laboral o social para acoger o integrar simples a personas en exclusión social es nula. En muchas épocas del año el número de vecinos es escaso y probablemente inferior al colectivo que se pretende incorporar, por lo que se está trabajando hacia la generación de un gueto.

Tampoco las instalaciones donde se pretende realizar la actuación tienen las condiciones adecuadas, ya que está autorizado como hotel y la propia ley 1/1999 de Ordenación de Turismo la Comunidad de Madrid, en su artículo 24.2 define claramente “que quedan excluidas del ámbito de aplicación de la presente ley las actividades de alojamiento que tengan fines institucionales, sociales, asistenciales, laborales o se desarrollen en el marco de programas de la Administración dirigidos a la infancia o a la juventud”. Así como no se puede montar una residencia de ancianos en un domicilio particular, o un centro educativo en un garaje, no se puede realizar ese tipo de actividades en una instalación hotelera, que requiere de otras dotaciones y permisos.

También se manifestó la preocupación por la pérdida de puestos de trabajo de aquellos vecinos, que trabajan en restauración y casas rurales, ya que su subsistencia económica depende de las visitas de turismo, que seguramente se verían afectadas por la existencia de situaciones conflictivas que una mala integración conlleva asociado a ese tipo de colectivos, y que afectará a todo el Valle.

Este proyecto resulta un fraude incluso para los presuntos refugiados que pudieran acogerse al proyecto, ya que van a desperdiciar la oportunidad que pudiera proporcionarles este tipo de recursos al estar, en una ubicación que no le va a aportar ninguna oportunidad de participar en actividades sociales, culturales o laborales, que Alameda del Valle en incapaz de ofrecer.

Parece que a DIACOMIA, estos argumentos le parecen de poco peso y está más interesada en la gestión del proyecto y en justificar los gastos de las ayudas económicas, sufragadas con el dinero

público, que realmente se integren de manera exitosa las personas sobre las que tiene la responsabilidad de ofrecer los servicios de acogida.

En la oferta laboral que hace DIACOMIA (Accesible en

https://www.google.com/search?q=oderta+de+empleo+Diacomia&oq=oderta+de+empleo+Di%20acomia&aqs=chrome..69i57j33l2.10009j0j8&sourceid=chrome&ie=UTF-%208&ibp=htl;jobs&sa=X&ved=2ahUKEwjhvam9r6_kAhXWQUEAHd9xDdcQiYsCKAF6BAgJEAs#fpst%20ate=tldetail&htidocid=QixA69A6krQXlIj2AAAAAA%3D%3D&htivrt=jobs,

retribuye más al administrativo/contable (18001-24000€/brutos al año), que a sicólogo o al abogado (12-18 mil €/año). Es una prueba de que realmente lo que le interesa es documentar los papeles y la contabilidad, no el trabajo especializado de los profesionales que deberían realizar las tareas de apoyo en la integración.

Cada vez es más habitual, comprobar cómo se generan entidades alrededor de las ayudas económicas para resolver problemas sociales, cuyo único fin enmascarado es vivir de las subvenciones, despreocupándose de los colectivos que están demandando una ayuda y una actividad efectiva que la solidaridad de los españoles sufraga con sus impuestos.

Ante el requerimiento de los vecinos, el Alcalde y el Teniente de Alcalde ratificaron que DIACOMIA ha infringido la normativa y se ha saltado los cauces legales, ya que se han obras en la instalación hotelera para el acondicionamiento del centro sin haber solicitado la preceptiva licencia al ayuntamiento, no se ha realizado una comunicación formal del cambio de la actividad a la autoridad correspondiente (está considerada como como falta muy grave la prestación de servicios y realización de actividades de este tipo en la mencionada ley 1/1999), y sin solicitar la modificación de la capacidad de alojamiento que tiene autorizada el hotel.

Fue llamativa la actuación de los representantes del ayuntamiento que manifestaron ignorar la realización de las obras, y la existencia de este proyecto en el municipio. A pesar de las declaraciones públicas efectuadas por DIACONIA, no se comprometieron a tomar ninguna decisión para hacer cumplir la norma, ejecutar las sanciones que correspondan por el incumplimiento de la misma y parar está actuación.

Todos los vecinos de Alameda del Valle nos quedamos muy preocupados por la política de hechos consumados, la inexistencia de trasparencia y las consecuencias de estas acciones, finalizando la reunión con una recogida de firmas unánime de todos los vecinos.

Firmado

Luis Morell.