Según han informado a Efe fuentes de la investigación, la operación, coordinada por la Fiscalía contra los Delitos de Odio, sigue abierta, por lo que no se descarta que pueda haber más detenciones en los próximos días, fruto de la labor de identificación llevada a cabo por los equipos de Información de la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra. Los siete detenidos, entre ellos dos menores, fueron arrestados los pasados días 12 y 13 de junio, y los adultos han quedado en libertad con cargos, acusados de los delitos de lesiones, desórdenes públicos, odio y, en algunos caos, atentado a agentes de la autoridad.

Los congregados para tratar de boicotear el acto de Vox, algunos de ellos encapuchados, colocaron barricadas en la vía pública para impedir el paso de los vehículos de los Mossos, según las fuentes.

Además, como en la zona se estaban realizando obras, algunos de los concentrados cogieron vallas metálicas, trozos de hormigón y contenedores de basura para levantar barricadas, encenderlas y arrojar piedras contra la línea de contención de los Mossos, ante lo que algunos de los agentes resultaron heridos. Según las fuentes, algunos de los concentrados contra el acto de Vox agredieron, insultaron y amenazaron a algunos de los seguidores del partido ultraderechista, a los que sustrajeron camisetas, banderas y símbolos españolistas que llevaban.

De hecho, tres seguidores de Vox resultaron heridos, de los que dos tuvieron que ser hospitalizados, con heridas en la cabeza, la boca y el rostro. Dos de los heridos eran representantes en Cataluña de la plataforma «Custodia compartida», que denunciaron que fueron rodeados y golpeados con piedras y puñetazos hasta que llegaron los Mossos d'Esquadra, informa Efe.