Hoy se cumplen 40 años del intento de asesinato de la mujer de Franco, Carmen Polo y de toda su familia, en el Hotel Corona de Aragón, porque eso es o que fue, un atentado fallido.

Los que tenemos memoria o lamentablemente edad para recordarlo, rápidamente se tapó todo con el cortocircuito en la churrería aunque algunos aún en nuestra juventud no nos lo creímos y ya nos olía a chamuscado, valga el término, en aquel 1979.

El incendio del hotel Corona (ahora Meliá Zaragoza) ocurrió al punto de la mañana del 12 de julio de 1979; la tesis más aceptada es que el fuego se inició en la cafetería, y la propagación por las moquetas hizo que se extendiera con demasiada rapidez a todo el edificio, sorprendiendo en el sueño a muchos huéspedes. Sin embargo este podría ser el mayor atentado terrorista en España antes del 11M e, incluso, un intento de golpe de Estado. Llámenme loco. Murieron 78 personas y 113 resultaron heridas convirtiéndose en la tragedia más grave acaecida en la capital aragonesa. La mayoría de las víctimas perecieron por asfixia; otras fallecieron al arrojarse al vacío desde balcones y ventanas, presas del pánico. La combustión de moquetas y material plástico contribuyó a acelerar el proceso de asfixia. Las llamas llegaron pronto hasta la terraza del edificio, circunstancia que aterrorizó todavía más a los clientes y al personal del hotel. El comportamiento de las fuerzas militares, bomberos, sanitarios y ciudadanos en general fue ejemplar; colaboraron intensamente en socorrer a las víctimas, como declara el periodista del Heraldo Ramón J. Campo en su documental al respecto, 'Los años del humo'.

Pasarían 30 años hasta que el Tribunal Supremo asumiera que el incendio fue intencionado y, por tanto, se tratara a los afectados como víctimas del terrorismo, aunque está claro que nos mantuvieron entretenidos muchos años ya que el 13 de julio de 1979, na persona que habla en nombre de ETA reivindicó el atentado en una llamada a HERALDO DE ARAGÓN y Radio Bayona.

Lógicamente el Gobierno de  Adolfo Suárez insistía que el incendio fue fortuito y se produjo en la churrería de la cafetería Formigal del Corona y esa insistencia dio sus frutos y aunque en Marzo de 1980, un informe del Ministerio de Defensa consideraba probable el uso de napalm o pirogel en el atentado, por las temperaturas alcanzadas en el incendio, la Audiencia Nacional archivó el sumario sobre el incendio del hotel Corona y la Audiencia de Zaragoza sobreseyó el sumario del Juzgado de Instrucción 1 de Zaragoza porque no había autor conocido de los hechos.

Y aunque el Tribunal Supremo consideró en 1988 que un elemento exógeno (pirogel o napalm) causó el incendio todavía en 2004 el Gobierno denegó la medalla de víctima de terrorismo a los afectados por el incendio del hotel Corona.

Todavía continúa la lucha de los familiares de las víctimas que hace unos meses en Febrero 2019 intentaron poner una placa de recuerdo para los fallecidos y heridos en un lugar próximo al del suceso, pero no lo consiguieron ya que el Gobierno de Aragón les contestó que no podían colocarla en las dependencias del Servicio Aragonés del Salud, en la calle de Ramón y Cajal 68, al lado del hospital Provincial y frente al hotel, por motivos urbanísticos. En 2018, también sufrieron otro varapalo al llevarla al hotel Meliá, pero se encontraron con que el edificio estaba en obras para acondicionar una parte en pisos.