El incidente anecdótico se produjo en Melbourne donde Nadal propinó sin querer un pelotazo en la cara de una niña recogepelotas. El tenista preocupado se acercó a interesarse sinceramente por ella y antes de marcharse le dio un beso

Luego aparecieron algunos comentarios Twitter donde algunos usuarios criticaron con saña el gesto del deportista diciendo los comentarios más descabellados y fuera de lugar.

No es machismo, ni mucho menos abuso, ni nada de nada....se trata simplemente de un gesto sincero de interés hacia una niña pequeña que acaba de recibir un pelotazo en la cara. Ya decía Balmes que el sentido común es a veces el menos común de los sentidos.

Les recomendamos el atinado artículo de opinión que sacará mañana nuestra colaboradora María Godoy al respecto.