El caso Juana Rivas, en su día un bombazo informativo, hoy ella abandonada y maltratada por la misma Industria de Género que la llevó al estrellato mediático, está sirviendo ante la opinión pública como un magnífico ejemplo de lo que es el Síndrome de Alienación Parental (SAP) en grado grave.

Síndrome que es negado con virulencia tanto por el feminismo radical español como por el mismísimo Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en las guías que éste publica para adoctrinar a los jueces y magistrados de este país, orientando sus sentencias.

Afortunadamente, la Alienación Parental que está detrás del Síndrome de Alienación Parental (SAP) ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud en su nueva GUÍA CIE-11, dando carpetazo al asunto y dejando sin argumento alguno a quienes pretendían negarlo. Por su parte, Méjico y Brasil tienen legislación sobre el SAP.

Es cierto que Juana Rivas ha entregado este jueves a sus dos hijos de 13 y 5 años al padre de ambos, Francesco Arcuri, en la localidad italiana de Carloforte (Cerdeña), pero lo ha hecho tras haber solicitado medidas cautelares ante la Audiencia de Granada y una vez le falló esta instancia inició otra argucia al presentar una petición a la Junta de Andalucía para que “tutelara” a sus dos hijos y los mantuviera en un centro de menores para evitar el peligro que a su juicio suponía el regreso de los niños con su padre.

En toda este desgraciado ejercicio de las funciones parentales, son dos menores los más afectados. Sin bien el hijo mayor ya presentaba problemas psicológicos en Italia, a día de hoy el menor también comienza a cursar malestar mental ¿Estamos ante un padre maltratador o ante una madre manipuladora que con malas artes pretende endemoniar a sus dos hijos para que odien a su padre? Sea lo que sea, dado que los informes médicos son inequívocos acerca del daño emocional que se está provocando a esos dos menores, determínese el culpable y llévese a juicio lo antes posible. El paso de los meses determinará quién es el progenitor alienador y cuál es el alienado.

Gracias a la señora Rivas por poner ante nuestros ojos cómo funciona el Síndrome de Alienación Parental (SAP), lástima que todo ello sea a costa de la salud mental de dos menores que, visto lo visto, nunca llegarán a la edad adulta desde una niñez normalizada, sino atormentada.

 

José R. Barrios