La vida política española es cada vez más surrealista, hoy en día no se puede decir vivas a España, que a este paso acabará siendo delito, pero sí se puede alentar a aquellos que han dado un golpe de estado porque se considera libertad de expresión y democracia. Es como los pájaros disparando a las pistolas.

Muchos españoles reaccionan ante lo que está pasando con toda la razón y son reprimidos por los cuerpos policiales como es el triste caso que sucedió ayer en las puertas de la sede socialista.

La policía nacional tuvo que reducir por la fuerza a un ciudadano que a las puertas de la sede del PSOE, en Ferraz, donde ayer se reunía la Ejecutiva Federal para ratificar el acuerdo con ERC, profería gritos de "Viva España" y en contra de los golpistas y el inicuo acuerdo. Los policías arrestaron al hombre hasta retirarlo del lugar. Tenía una pancarta en la que se leía: "Jamás mi corazón dejará de gritar por la unidad de España" mientras hacía sonar el himno de España.