Canal de Isabel II, empresa pública madrileña que pretende en los próximos años atraer a su modelo de gestión integral del agua a los ocho municipios de la Comunidad que aún no lo conforman, presta servicio de abastecimiento a 171 de las 179 localidades de la región.

Según han indicado a Efe fuentes del Canal, Somosierra, Alameda del Valle, Rascafría y Aldea del Fresno, pequeños pueblos que en total no suman ni 5.000 habitantes, se nutren de sus propios recursos hídricos.

También Cercedilla (7.000 habitantes) y Becerril de la Sierra (5.500 habitantes), aunque si lo necesitan, sobre todo en verano, cuando multiplican sus poblaciones, el Canal refuerza el suministro.

Completan el grupo San Lorenzo de El Escorial (18.000 habitantes), aunque Canal abastece a tres de sus urbanizaciones, y Alcalá de Henares (203.000 habitantes), el único municipio que se suministra de un embalse situado fuera de la Comunidad.

Se trata del embalse de Beleña, perteneciente a la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS), en la cuenca del Tajo, que da servicio a Alcalá y a 43 municipios de Guadalajara.

"A finales de los años 60 del siglo pasado el abastecimiento de Alcalá estaba en precario y el ministerio decidió traer el agua del Sorbe, prolongando el abastecimiento por el Corredor del Henares porque era más lógico en términos medioambientales, de proximidad y de costes", recuerda en declaraciones a Efe Javier Rodríguez Palacios, alcalde de Alcalá, uno de los siete municipios fundadores en 1969 de esa mancomunidad.

Además de por razones históricas, Rodríguez Palacios sostiene que Alcalá sigue formando parte de la Mancomunidad del Sorbe porque el agua con la que se abastece el municipio es de "excelente" calidad y "más económica" que "otras opciones".

Sin embargo, un informe de la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) sobre el precio del agua en las ciudades de más de 100.000 habitantes publicado en noviembre refleja que el esfuerzo de los usuarios domésticos para el pago del abastecimiento de agua en Alcalá de Henares es casi el doble que el de las principales ciudades madrileñas.

"En Rascafría solo tenemos agua y bosque. No tiene sentido que nos cobre el agua el Canal de Isabel II", defendía Beatriz Aguirre, de Candidatura Vecinal Rascafría-Oteruelo (CVRO), el 20 de noviembre tras ser desbancada de la alcaldía por una moción de censura presentada por Como Quieres Rascafría (CQR) junto a PP y PSOE.

El Ayuntamiento de Rascafría (1.500 habitantes) acordó en mayo de 2014 rescindir el convenio suscrito con el Canal un año antes y recuperar la gestión del agua, tras un referendo popular impulsado por el grupo que lidera Aguirre.

En todo caso, si Canal gestionase el abastecimiento de agua de estos municipios, la entidad pública asumiría el coste de mantenimiento, creación o renovación de la red de abastecimiento, alcantarillado y depuración en estas localidades, lo que les ahorraría inversiones en este servicio.

La empresa pública se ha marcado como objetivo incorporar a su capital social a todos los ayuntamientos de la Comunidad, entre los que no están ciudades grandes como Alcalá y Leganés.

En la junta general de accionistas del Canal está representada la Comunidad de Madrid a través del ente público Canal de Isabel II con un 82,4 % de las acciones, y 111 municipios de la región con el 17,6 % restante.

Desde la entidad recalcan que la tarifa del agua en la Comunidad de Madrid lleva tres años congelada y es un 23 % más barata que la media de las principales ciudades españolas y un 50 % en relación a la media de las ciudades europeas más importantes.

Así, el coste del metro cúbico del agua suministrada por Canal de Isabel II es de 1,38 euros mientras que la media española es de 1,79 euros, según un estudio sobre las tarifas del agua en 35 ciudades españolas publicado este año por la asociación FACUA-Consumidores en Acción.

Pero además de su precio, la excelente calidad del agua que sirve Canal a los madrileños es una de las señas de identidad de la región.

Prueba de ello es el bajo consumo de agua embotellada en la Comunidad de Madrid (14,23 litros por habitante y año), un 77 % menor que la media de España (58,52 litros por habitante y año), según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. EFE