Ruta 179 puso rumbo a las montañas madrileñas para visitar Valdemanco, un pueblo de canteros en plena sierra de Guadarrama, perfecto para practicar el senderismo.

 

Los alrededores de la localidad están llenos de senderos y picos para caminar y reconocer la gran variedad de plantas útiles y medicinales de su entorno.

 

Valdemanco conserva un viejo molino en buen estado. Piedras de hasta 300 kilos hacían el trabajo de separación del grano para obtener la harina.

 

Río abajo llegaron hasta el pueblo, donde visitaron la pequeña bodega donde produce su propio vino la familia de Pedro, el antiguo molinero.

 

Visitaron también la iglesia, conocemos el origen de la fiesta de la vaquilla y entramos en la farmacia, lugar de encuentro de veteranos y el 'Corteinglés de Monchi'

 

Al final de la visita, fueron La posada del grillo, un establecimiento que ya va por su tercera generación y cuya especialidad es el asado.