La Comunidad de Madrid, durante el Gobierno de Ignacio González, llegó a aprobar hasta tres contratos a la constructora Unika Proyectos y Obras SA, investigada en la operación Pokémon.

 

Dos de ellos se adjudicaron a través de la consejería de Educación, Juventud y Deportes, que por entonces dirigía Lucía Figar, actualmente imputada en el marco de la operación Púnica. El tercero se confirió a través de la consejería de Presidencia, Justicia y Administraciones Públicas, que dirigía Salvador Victoria, también imputado en la misma causa.

 

No obstante este último contrato fue tramitado como proyecto a través de Prisma, cuyo responsable por aquella época era el actual consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Jaime González Taboada, a quien el empresario David Marjaliza también ha involucrado en la trama ‘Púnica’.

 

Se trata de un contrato para la ‘Cubrición de la Pista Polideportiva’ de Cabanillas de la Sierra, adjudicado mediante el Plan Prisma 2008-2011, y prorrogado en 2015 por importe total de 404,972,92 euros.

 

En este último caso, el precio de la oferta presentada por Unika Proyectos y Obras SA era anormalmente inferior al de mercado, lo que se conoce en contratación administrativa como ‘baja temeraria’, y que se tiene en cuenta para evitar que la empresa adjudicataria se haga cargo del proyecto en base a un presupuesto irreal, que puede derivar en abandono de la obra.

 

Sin embargo, la baja temeraria fue finalmente justificada por los técnicos, que dieron luz verde a la adjudicación del contrato a la mencionada sociedad.

Nota aclaratoria: Tanto en este caso, como en otros las concesiones que hace la Comunidad de Madrid, nada tienen que ver ni hacer los respectivos ayuntamientos (En este caso Cabanillas de la Sierra) y en la mayoría de los casos son los últimos que se enteran que en esas concesiones hay cosas irregulares.

Contrato cabanillas L4C

FUENTE: LA CUARTA COLUMNA