La Iglesia de Santo Tomás Apóstol

Algo alejada de la plaza de la Picota se encuentra la iglesia de Santo Tomás Apóstol, situada en la zona alta de la localidad, con espléndidas vistas sobre el embalse de El Atazar y hacia la sierra de La Cabrera.

En su entorno se agrupa la mayor concentración de viviendas tradicionales —muchas de ellas aflorando de la roca viva—, con grandes dinteles de granito, y huertos delimitados por cercas de piedra. La iglesia es del siglo XV, aunque se realizaron reformas en el XVIII.

De la iglesia destacan la portada de tres arcos de ladrillo con molduras, vinculada a la tradición románico-mudéjar, y su potente torre de planta cuadrada.

La picota

Como símbolo de la justicia medieval, en la plaza de la Picota, plaza principal de la localidad puede verse la picota, un monolito de piedra donde se exponían para escarmiento público las cabezas de los ejecutados. Se trata del único ejemplar no restaurado conservado en la Comunidad de Madrid.

El Potro de herrar

El Potro de herrar en El Berrueco es una construcción típica de los municipios de la Sierra Norte de Madrid, seña de identidad inequívoca de la tradición ganadera de estos pueblos. Su origen se remonta a la Edad Media y algunos de ellos se han venido utilizando hasta bien entrado el siglo XX. El potro era utilizado por los vecinos para inmovilizar a los animales y así herrar a las cabellerías y practicarle determinadas curas al ganado.

El potro de herrar se componía de los siguientes elementos:

El Potro de herrar en El Berrueco es una construcción típica de los municipios de la Sierra Norte de Madrid, seña de identidad inequívoca de la tradición ganadera de estos pueblos. Su origen se remonta a la Edad Media y algunos de ellos se han venido utilizando hasta bien entrado el siglo XX. El potro era utilizado por los vecinos para inmovilizar a los animales y así herrar a las cabellerías y practicarle determinadas curas al ganado.

El potro de herrar se componía de los siguientes elementos:

— Monolitos de piedra clavados firmemente en el suelo y que construyen el soporte fundamental del resto de la estructura. Hay otras piedras menores cuya misión es la de servir de apoyo a la pata doblada del animal y facilitar el trabajo del herrero.

— El yugo de madera (también llamado ublo), donde se sujetaba la cabeza del animal.

— Los travesaños de madera donde se ataban las cinchas de cuero que contribuían a inmovilizar aún más al animal.

El Crucero de la Iglesia de Santo Tomás

En el jardín mirador que precede a la iglesia de Santo Tomás Apóstol se levantan tres cruces que pudieran corresponder a la representación del Calvario de un antiguo vía crucis hoy desaparecido.

Museo de la Piedra

El municipio de El Berrueco —que cuenta con 634 habitantes (según censo oficial de 2014)— perteneciente a la Provincia de Madrid y a la Comunidad Autónoma de: Madrid (España), rinde homenaje a sus canteros en sus calles y plazas con monumentos, como el gran monolito de piedra situado en la plaza de la Picota, obra de Miguel Ángel López Calleja, y diferentes piezas de piedra que eran utilizadas en la vida diaria por sus habitantes. Así, las pilas de pozo instaladas en la calle de los Huertos, las jambas y el dintel que componen la estructura de una puerta en la de los Prados, la pila de lavadero situada en la de la Peña, o la piedra de fragua que puede contemplarse en la calle de la Iglesia.

La atalaya de Torrepedrera

La atalaya de Torrepedrera, torre vigía construida en época musulmana, se levanta en un cerrillo en las afueras, a la izquierda de la carretera que va de El Atazar a El Berrueco. Ella nos informa de que el territorio formó parte desde el siglo VIII de la llamada Marca Media, línea fronteriza entre los dominios musulmanes y cristianos, situados a ambos lados de la Cordillera Central. Estos torreones intercambiaban señales ópticas; por ejemplo, el de El Berrueco informaba al castillo de Uceda, en manos islámicas, de los movimientos de las tropas cristianas.

La atalaya de Torrepedrera es de forma troncocónica y planta circular. Tiene 6,20 metros de diámetro y una altura de nueve. Construida en sillarejo, sus muros alcanzan un espesor de 1,58 metros. Fue declarada Monumento Histórico-Artístico en 1983 y ha sido restaurada.