No tiene nada que ver la acción pastoral de una parroquia estándar de una ciudad o pueblo de gran tamaño, con lo que se hace o se puede hacer en estos pueblitos pequeños. La casa parroquial está en La Serna del Monte, con 77 habitantes empadronados, pero con apenas 50 viviendo en invierno. Los otros pueblos tienen de padrón 171 habitantes en el caso de Gascones, y 203 en el de Braojos.

Iluso sería pretender organizar grupos de todo como hacemos rápidamente en Madrid. Iluso, incluso, moverse con esos mismos horarios. Celebro misa cada tarde, con unos horarios que, necesariamente, se van adaptando a las diversas circunstancias.

Los lunes, en Braojos, pero… a las 18:30, porque las señoras, las fieles asistentes a la celebración, antes acuden a la escuela de adultos y no salen hasta las 18:15 h. Sin problemas. El miércoles, también en Braojos, pero a las 18 h. para que tengan tiempo de acudir luego a Pilates… ¿Comprenden? Eso sí, los lunes tengo un grupito de catequesis de infancia a las 17:30 h. (cuatro niños), y los miércoles un grupito de señoras a las 17 h.

Martes y viernes es la misa en Gascones, alas 18 h. Salvo el primer día, que estuve solo, ahora ya tengo fieles. El martes, seis. Y el jueves, en La Serna, también a las 18 h. Jueves porque los miércoles tienen aula de la mujer y, claro, hay que adaptarse a la realidad. Seguro que algunos dirían que la misa es lo primero y que… Vale, lo que quieran. Pero digo yo que si podemos hacer las cosas de forma que todo quepa, pues mejor.

Sí hay una actividad diaria que voy a intentar mantener como sea, y que es la visita a las familias. Desde el primer día lo dejé muy claro: quiero conocer a todos y acudir a su casa si así lo desean. El reto que lancé a los más cercanos a la parroquia es que cada día que celebro misa en un pueblo, la celebración acabe acudiendo a casa de alguien, empezando, a ser posible, por mayores y enfermos.

Se lo han tomado en serio. Es acabar la misa y dirigirnos, un servidor y alguna persona voluntaria, a visitar un domicilio. ¿Por qué con una persona? Porque me conozco a los serranos, soy uno de ellos, y hay gente muy celosa de su intimidad, que abren cuando y como quieren. Por eso me facilita mucho la cosa el que alguien me acompañe.

Facilito, facilito. La acogida en las casas está siendo extraordinaria. Hay muchas cosas de las que hablar: el pueblo, la familia, el ganado, las costumbres, sus preocupaciones. Anda que no saco yo partido a lo de ser hijo de agricultor y ganadero, y lo que me facilita el diálogo saber un poquito de vacas y de costumbres.

Así estoy comenzando la vida pastoral en estos tres pueblos. Lo estoy basando en tres puntos: conocer el entorno, para lo cual me viene muy bien “Socio” a la hora de recorrer calles, pasear por los alrededores, hacerme el encontradizo. Otro punto es conocer a las personas: visitas a las familias, café en los bares (eso se acaba prontito, que hay pocos), saludar por la calle. El otro, acudir al menos dos días por semana a cada pueblo para celebrar la eucaristía. No vean la ilusión que me hace abrir el templo media hora antes, tocar las campanas para que sepan que estoy ahí, y esperar… que, salvo el primer día, siempre está viniendo alguien.

Tres no, cuatro. Que lo del correo semanal da buen resultado y está en marcha desde el primer día. 

FUENTE: http://infocatolica.com/blog/cura.php/1711231003-buenas-ise-puede-soy-el-cura