Era el mes de septiembre de 1936. Las Tropas republicanas beben vino de la comunión de un cáliz tomado de la iglesia en Buitrago.

Buitrago es un pequeño pueblo cerca de las presas, embalses y acueductos en la Sierra Norte, que fue esencial para abastecer a Madrid con agua y para la cual hubo mucha lucha. Alguien llamó a esto "la guerra del agua".

Desde nuestra óptica actual puede resultar tremendamente irreverente. Pero puede que sea gente católica y bautizada.

El anticlericalismo de algunos sectores del bando republicano manchó su lucha empañando en gran medida sus ideales.

Y no es la imagen más indignante que se tomó durante la guerra.

Foto cedida por: https://www.facebook.com/historiacolor/?hc_ref=ART4NO-H6EjejCwB9JexsXKCSc2QFzIKFWBojQQo1mmzA4Q93HgR-zDaIxD3myDXgyw&fref=nf