A poco más de una hora, un madrileño se puede poner la boina de contaminación de la capital por montera. La Sierra se asoma a las ventanas de la Villa y Corte vestida de Parque Nacional, regalando uno de las mejores ejemplos de la riqueza ambiental del país.

El trabajo proteccionista de las diferentes administraciones ha tenido mucho que ver en la imagen que ahora ofrece el pulmón verde del centro de la Península Ibérica. Una de las poblaciones faunísticas que se han visto favorecidas por este trabajo es la cabra montés que año tras año ha visto crecer su población.

Si en 2000 se computaron 387 ejemplares hoy la cifra se ha disparado hasta 4.146. Entre el año 2000 y 2014 se han realizado hasta cuatro censos en la zona de la denominada Cuerda Larga. Se trata de la cresta montañosa que discurre del puerto de Morcuera hasta la Bola del Mundo.

El crecimiento de esta especie ha sido paulatino en los últimos años. Según los datos de la Consejería de Medio Ambiente el aumento de la población ha sido superior al 9% de media.

Si en 2000 había 387 ejemplares registrados, tres años después la población casi se duplicaba (639). En 2005 su cifra se iba por encima del millar (1.065) para llegar a los 1.523 en 2007. Ya en 2010, la Sierra madrileña acogía a más de 2.000 de estos animales (2.437), para alcanzar los 3.324 en 2014.

En la zona de Alameda del Valle y Pinilla del Valle hay cerca de 300 ejemplares producto de las repoblaciones realizadas en los montes de Segovia y 246 animales más en la Reserva de Caza de Sonsaz.

En la zona de Alameda del Valle y Pinilla del Valle hay cerca de 300 ejemplares producto de las repoblaciones realizadas en los montes de Segovia y 246 animales más en la Reserva de Caza de Sonsaz.

El Parque Nacional de Guadarrama tiene un cuerpo de 33.960 hectáreas sobre las que crece el pino silvestre, el roble, el enebro, la encina y el piorno, entre otras muchas. Tampoco faltan ciervos, jabalíes, corzos, gamos, cabras montesas, tejones, varios mustélidos, gatos monteses, zorros, liebres y una gran cantidad de especies de aves acuáticas en los embalses, y de grandes rapaces.

Casi el 64% de su superficie corresponde a la Comunidad Autónoma de Madrid y algo más del 36% restante a Segovia, en Castilla y León. Se han documentado 57 especies de mamíferos y 36 de anfibios y reptiles. Además, alberga 148 de aves y, finalmente, 14 de peces.

En las últimas fechas se ha visto aparecer a uno de los animales más hostigados en los últimos años, el lobo ibérico. Su avistamiento ha sido posible en las áreas de la conocida como Sierra Pobre. Se trata de esa parcela de terreno montañoso, también denominada Sierra del Rincón, que linda con Guadalajara, Castilla-La Mancha.

La Consejería de Medio Ambiente tiene constancia de la muerte de dos lobos ibéricos en la región desde 2010. El primero de ellos fue encontrado en 2011 en Alameda del Valle (Valle del Lozoya). El cuerpo fue trasladado el 20 de diciembre de ese año al Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS).

Los expertos determinaron que la causa de la muerte había sido las heridas causadas por el ataque de cánidos. El otro ejemplar encontrado muerto fue llevado al CRAS en abril de este año. Había sido encontrado en Guadarrama y presentaba múltiples traumatismos. Los dos ejemplares permanecen aún congelados en las instalaciones del Centro de Recuperación de Animales Silvestres y no está decidido qué hacer con ellos.

La Comunidad triplicó este año las compensaciones a los ganaderos por el ataque de lobos. Así, se compensa con 450 euros los ataques al ganado bovino de menos de seis meses; 800 euros para los animales mayores de seis meses y menores de un año; 1.200 euros para los animales de uno a 10 años; y 600 euros para los mayores de 10 años. En el caso de la cabaña equina, las indemnizaciones serán de 250 euros para los animales menores de 36 meses y de 500 euros para los que superen ese tiempo.

FUENTE: EL MUNDO.ES