La piel del cuello suele ser la más olvidada por las mujeres a la hora de cuidarse, pero esta zona termina por revelar la edad de la mujer. Se deteriora por factores genéticos, pero también por el paso del tiempo, y puede manifestar más edad de la que una mujer puede tener.

Esta zona requiere más cuidado incluso que la piel del rostro, porque la piel del cuello es más fina y sensible. Debido a la carencia de soporte óseo y la ausencia de fibras de colágeno, hace que la piel pierda elasticidad y se deshidrate con mayor facilidad. El envejecimiento en esta área comienza a partir de los 31 años, pero entre los 45-50 es que se notan los signos más evidentes.

Cuando este pierde tono, la zona se descuelga, se marcan las bandas platismales (cuerdas verticales que lo recorren), aparecen los anillos de Venus (arrugas horizontales), las cuales pueden generarse por las posturas al dormir y la flacidez. También puede ocurrir que el exceso de peso brinde lugar al doble mentón o papada.

A partir de los 55 a 60 años el proceso de envejecimiento en el área del cuello se acelera y solo queda como único método el quirófano, con una cirugía que ronda entre 8.000 y 15.000 euros. Pero antes de los 40 años se puede prevenir el envejecimiento del cuello.

Acciones que previenen el envejecimiento

Mantener correcta postura: estar siempre derechos para evitar la aparición de arrugas en el cuello, porque si se mira constantemente hacia abajo, los anillos de Venus saldrán más rápido. Para ello, se recomienda tener los dispositivos móviles a la altura de los ojos.

Cuidado natural: aplicar una dosis de miel sobre la zona y dejar reposar durante 20 minutos y lavar con agua fría. De esta manera se aprovecha las propiedades hidratantes de este alimento, para combatir la pérdida de firmeza en la piel.

Hidratación: aplicar la misma crema hidratante del rostro en el cuello, y además complementar el tratamiento con sérum antiedad que tengan ácido hialurónico, debido a sus propiedades humectantes que favorecen la síntesis del colágeno en la piel con alto poder hidratante.

Aplicar protector: es necesario la aplicación de protector solar, porque la exposición al sol acelera el envejecimiento prematuro.

Masaje: Aplicar un chorro de agua fría sobre la zona del cuello, y después masajear con una esponja suave.

Ejercicio: practicar ejercicios para combatir las rayitas, por ejemplo: abrir la boca lo más que se pueda, y pronunciar las vocales. Otro también sería levantar la barbilla y colocar la mano bajo los músculos de la mandíbula. Se estira hacia delante y hacia arriba, manteniendo durante 10 segundos.

Estas son las principales recomendaciones que retrasarán el envejecimiento o líneas de expresión en la piel del cuello. De esta manera, se logrará obtener una piel más tersa y suave, siempre y cuando se acompañen de rutinas de ejercicio varias veces al día para obtener mayores resultados.