El estrés continuado puede tener efectos graves en la salud y calidad de vida. Sus consecuencias pueden ser muy variadas, como el debilitamiento del sistema inmunitario, la aparición de enfermedades cardiovasculares o problemas digestivos. El estrés continuado también puede influir en el envejecimiento prematuro y puede empeorar enfermedades graves como el cáncer o la diabetes. Después del verano los niveles de estrés se ven frecuentemente incrementados al tener que enfrentarse a una intensa realidad familiar y laboral que se traduce en problemas como irritabilidad, ansiedad, insomnio, dolores de cabeza, musculares y fatiga física.

El estrés es un mecanismo fisiológico que se desencadena cuando una persona percibe una situación como amenazante y requiere la movilización de recursos físicos o mentales para hacerle frente. Niveles puntuales de estrés en la vida diaria no se consideran nocivos, pero una situación estresante mantenida en el tiempo puede deteriorar la salud.

En situaciones de estrés el organismo produce Cortisol, una hormona que prepara al cuerpo para afrontar una situación de estrés puntual. Sin embargo, la producción sostenida de Cortisol puede ser dañina y, para contrarrestar este efecto nocivo, el organismo produce otra hormona llamada DHEA. El test Valoración del Estrés evalúa la producción de Cortisol y de DHEA, mediante muestras de saliva recogidas en diferentes momentos del día, y permite a quien lo realiza conocer su capacidad biológica actual de respuesta al estrés. La prueba está indicada para personas con síntomas asociados al estrés, con síndrome de carga laboral excesiva o de agotamiento profesional y para todos aquellos que deseen gestionar proactivamente su salud.

El proceso de estrés

El estilo de vida actual en ocasiones provoca en las personas a situaciones de estrés que de manera aislada no son perjudiciales pero que, mantenidas en el tiempo, pueden afectar seriamente a la salud. Ante una situación de estrés el organismo reacciona para hacerle frente activando el sistema nervioso y la producción de diferentes hormonas. El cortisol actúa en todo el organismo aumentando el gasto calórico, la capacidad muscular, la capacidad de concentración mental, etc. Si esta situación se mantiene en el tiempo, el organismo aumenta la producción de DHEA para contrarrestar este desgaste. Sin embargo, a largo plazo, el efecto compensatorio de DHEA no es suficiente dando lugar a una fatiga crónica, inmunodepresión y otras alteraciones que dañan la salud del paciente.

¿Cómo vencer al estrés?

Para vencer al estrés, los expertos recomiendan analizar sus causas y, de no ser posible modificarlas, tratar de compensarlas a través de hábitos saludables, tales como ejercicio, alimentación, descanso, técnicas de relajación, etc.

10 trucos para vencer el estrés

1. Realiza ejercicio regularmente: te ayudará a sentirte más fuerte física y mentalmente.

2. Aprende a priorizar: no dejes que las cosas sin importancia te alteren.

3. Comparte el problema: te ayudará a sobrellevar la carga y a encontrar una solución.

4. Saca tiempo para ti: consigue organizarte para disfrutar de lo que más te gusta.

5. Evita hábitos no saludables: el alcohol, el tabaco o la cafeína no resuelven los problemas.

6. Trabaja de manera más eficiente, no trabajes más: gestiona el tiempo; a veces menos, es más.

7. Se positivo: apreciar lo que tienes es el primer paso para evitar el estrés.

8. Acepta las cosas que no se pueden cambiar: no hay que se conformista, pero sí consciente de la realidad. No te preocupes por aquello que no puedes cambiar.

9. Aprende a relajarte: escucha música relajante, aprende técnicas de relajación o encuentra tu vía de escape.

10. Duerme bien: el sueño es básico para la salud, trata de dormir 8 horas.