En la actualidad existen tratamientos alternativos para combatir el Parkinson

El Parkinson es un tipo de trastorno del movimiento que se produce en las personas cuando las neuronas no son capaces de generar suficiente cantidad de dopamina (sustancia química) en el cerebro. En algunos casos esta enfermedad es genética, sin embargo en la mayoría de las ocasiones no parece darse entre miembros de una misma familia.

Por suerte, en la actualidad existe más de un tratamiento alternativo para el Parkinson como el ofrecido por el Centro de Medicina Neuro-Regenerativa, que lleva años investigando sobre las posibles aplicaciones que se pueden llevar a cabo en el ámbito de la neurología mediante el uso de implantes auriculares. Este tratamiento Parkinson consiste en una terapia basada en la acupuntura permanente, la cual genera unos excelentes resultados en las personas que lo prueban.

Desde el Centro de Medicina Neuro-Regenerativa recomiendan el uso de este tipo de terapia alternativa que ya ha tratado a más de 6.000 pacientes de todo el mundo, y que destaca sobre todo por no estar basada en fármacos, por lo que no genera efectos secundarios adversos en las personas que lo prueban.

El mejor tratamiento alternativo para el Parkinson

El tratamiento alternativo para el Parkinson que ofrece el Centro de Medicina Neuro-Regenerativa ofrece unos excelentes resultados en todas las personas que lo prueban, ya que con él se reduce la ingesta de fármacos, lo que permite al paciente recuperar la calidad de vida y poder llevar a cabo acciones cotidianas que tras la enfermedad no podía realizar.

La auriculoterapia es un tipo de técnica basada en la acupuntura permanente que fue descubierta en Alemania en el año 2001 por Centro de Medicina Neuro-Regenerativa, que ofrece esta terapia tanto en la sede principal situada en Valencia como consultas en el centro ubicado en Madrid capital.

Una terapia Parkinson que consiste en la aplicación de minúsculos microimplantes de titanio en el cartílago de la oreja (auriculopuntura) de manera permanente. Un método muy eficaz de cara a combatir el Parkinson, que según los últimos estudios realizados por el Centro de Medicina Neuro-Regenerativa confiere una mayor estabilidad al tratamiento farmacológico contra la enfermedad. 

Métodos naturales para combatir el Parkinson

A la hora de llevar a cabo un tratamiento natural para el mal de Parkinson es conveniente adoptar una serie de medidas que afectan directamente a la alimentación, ya que como bien indican los expertos médicos es muy importante realizar una detoxificación de metales pesados y aumentar el consumo de antioxidantes que neutralicen el estrés oxidativo.

Para favorecer la detoxificación del sistema nervioso es necesario añadir una serie de suplementos a la dieta diaria de las personas, entre los que destacan la vitamina C, la vitamina E, los ácidos grasos omega 3 DHA, la coenzima, el zinc o el selenio. Por otro lado, es bastante habitual que la enfermedad del Parkinson afecte a personas que han adoptado un carácter rígido y fuerte a lo largo de su vida.

Es decir, que afecte a personas que han reprimido sus sentimientos o sus temores ante los peligros de la vida durante largos periodos de tiempo, por lo que resulta fundamental que estos pacientes reconozcan el patrón de conducta que han adoptado y sean capaces de liberar las tensiones psíquicas que han ido acumulando.

Implantología auricular: tratamiento alternativo para el Parkinson

Quizás algunas personas piensen que el tratamiento de implantología auricular no es del todo eficaz, sin embargo, tras los diferentes estudios realizados por el Centro de Medicina Neuro-Regenerativa se ha demostrado que la técnica de la aguja permanente.

A lo largo de un año permite ser el equivalente a la medicación dopaminérgica.

Un tratamiento alternativo para combatir el Parkinson que consiste en la aplicación de pequeños implantes de titanio medicinal. Estos implantes son permanentes y se sitúan debajo de la piel del pabellón auricular, con la finalidad de estimular determinados puntos de auriculoterapia y conseguir efectos terapéuticos que ayuden a mejorar la calidad de vida del paciente.

Este tipo de microimplantes indoloros e inapreciables son capaces de aliviar el malestar que el Parkinson ocasiona en el paciente, sin importar la edad ni los años de evolución que ha tenido la enfermedad.