Ingredientes

1 kg de habas tiernas 2 tomates maduros hermosos 1 diente de ajo 1 cebolla grande 1 chorrito de un buen vinagre de manzana Sal Una cucharada de harina 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra Agua

Preparación

1. Cortar las puntas a las habas y cortar las vainas en tres trozos, como lo hacemos con las judias verdes. Lavar y reservar.

2. Poner el aceite en una cacerola, y cuando esté caliente, poner a pochar lentamente el ajo y la cebolla, que habremos cortado en trocitos.

3. Pelar los tomates y cortarlos en dados muy pequeños. Añadirlos a la cacerola, echar un poco de sal y remover con una cuchara de madera para que se sofría todo bien.

4. Echar las habas con su camisa, la sal, y darle unas vueltas durante un par de minutos.

5. Añadir la cucharada de harina, remover, y poner un chorrito de vinagre, con cuidado de no pasarse.

6. Poner el agua sin que llegue a cubrir el guiso, porque las habas se desinflan en cuanto se ponen a cocer, y a mí no me gustan los guisos en los que los ingredientes flotan. Yo puse unos tres vasos de agua.

7. Dejar cocer unos 25 minutos en la cacerola —si es en olla, como son tan tiernas, con 5 minutos es suficiente—. Si las habas no son de primera flor, hay que tenerlas más tiempo.

8. Probar, y rectificar de sal si hace falta.

Fantásticas sin más, solo con un buen pan para mojar la salsa.