La salud es unas de las cosas más importantes en la vida, el dinero ayuda a mejorar la salud, pero sin salud no podemos tener dinero. Por ello, mucha gente contrata los servicios de un buen seguro médico para hacer frente a situaciones como una baja laboral, un accidente o imprevisto que podamos tener y que nos deje en cama o lesionados durante un tiempo.

Seguro médico: ¿qué debemos tener en cuenta antes de contratarlo?

Sin embargo, un seguro médico no significa una protección total y es que al igual que la mayoría de los seguros de coches a todo riesgo no cubren accidentes provocados por sucesos meteorológicos como tormentas, riadas o terremotos y lo mismo sucede con los seguros médicos.

Es decir, no nos cubren todas las enfermedades del mundo. Además, hay otro aspecto a destacar es el tema de la edad, por norma general a menos edad más salud y menos riesgo de padecer ciertas enfermedades como ictus o cáncer.

Por eso es que antes de contratar un seguro médico debamos tener en cuenta nuestra edad para saber qué enfermedades y patologías puede cubrir y cuáles no. A continuación, os vamos a explicar cómo debe ser un buen seguro y cuáles son las coberturas básicas que debe ofrecer antes de contratarlo.

Por ejemplo, uno de los temas menos conocidos por el gran público sobre los seguros médicos son las exclusiones. Es decir, todas aquellas situaciones o eventos que la compañía aseguradora no va a tener en cuenta ni a va a responder por ellas.

Estas exclusiones suelen ser las siguientes:

Enfermedades, diagnósticos o patologías que el asegurado tenga antes de iniciar los trámites de contratar el seguro médico en el que estemos interesados. Con esto las aseguradoras quieren evitar el pago de enfermedades graves o no tan graves que sus asegurados tengan.

Por eso es normal que las aseguradoras hagan un chequeo del estado de nuestra salud para evitar que los asegurados tengan algún tipo de dolencia, lesión, deformación congénita o enfermedad que hayamos padecido en el pasado pero que dejen secuelas en el usuario que va a contratar el seguro médico.

Teniendo en cuenta que estas secuelas pueden seguir presentes después de la firma del contrato y esto supone un gasto para las compañías en forma de tratamiento o bien operación para solucionarlas es normal que revisen bien que los asegurados no padezcan estas exclusiones que suelen englobar las enfermedades y patologías mencionadas anteriormente.

Por ello, las compañías suelen pedir la realización de un informe médico exhaustivo de cada cliente así como la notificación de cualquier tipo de situación diferente y anómala, por ejemplo, un embarazo aunque no sea una enfermedad es una situación de la que se debe alertar a muchas compañías antes de comenzar la solicitud del seguro.

Una vez se comprueba el estado de salud del asegurado se suele ofrecer un producto de seguro médico y una cobertura y asistencia médica acorde a lo contratado así como el tema de accidentes, lesiones y enfermedades.

Debemos tener en cuenta que no se suelen incluir las enfermedades y lesiones provocadas como consecuencia de un accidente laboral. Lo mismo sucede con eventos extraordinarios como fenómenos meteorológicos poco comunes como tsunamis, terremotos o riadas así como enfermedades relacionadas con contaminación nuclear ni epidemias o guerras.

Lo mismo sucede si tenemos malos hábitos de salud y consumimos de forma continua alcohol y drogas que repercuten en nuestro cuerpo en forma de enfermedad tipo cáncer de pulmón. Por norma general los seguros médicos no cubren las enfermedades originadas por negligencias del asegurado.

Un aspecto muy importante es antes de elegir un seguro médico es comparar los servicios de diferentes compañías. Al igual que hacemos una comparativa de presupuestos con el seguro de nuestra casa o coche lo mismo sucede con los seguros médicos.

La única diferencia en este caso no es tanto el precio, sino las coberturas y servicios incluidos con los que puede que no tengamos tanto conocimiento ya que existen enfermedades y patologías que pueden ser desconocidas bien sea por su nomenclatura o bien porque la salud, en ocasiones, es un tema técnico.

Finalmente, un aspecto importante respecto del tema de las condiciones pre-existentes es que todo depende de la gravedad del problema de saludo o enfermedad, no es lo mismo padecer asma o diabetes que cáncer. Según en qué casos, la compañía no puede negarse a cubrir el tratamiento de algunas patologías como las mencionadas antes ni cobrarnos de más.

Nuestra recomendación es revisar las patologías incluidas en las coberturas y condiciones incluidas en el apartado de condiciones preexistentes del seguro o preguntar específicamente a la compañía sobre este aspecto antes de contratarlo.

Lo mismo debemos hacer en el caso de que estemos embarazadas y vayamos a dar a luz. En resumen, revisar condiciones, comparar varios presupuestos y después contratar en base a la mejor relación calidad-precio.