La flora intestinal o microbiota es la comunidad de bacterias que naturalmente habitan en nuestro cuerpo que pueden resultar especialmente influidas por nuestro estilo de vida. Te contamos las posibles causas y consecuencias de su alteración y cómo recuperarla con ayuda de la dieta.

Muchas de las condiciones que pueden alterar la flora intestinal y que mencionamos antes son perfectamente controlables, tales como el estrés o la calidad de la dieta, por ello, es importante su cuidado para que las bacterias que tenemos en nuestro intestino no resulten dañadas y pueden cumplir sus funciones beneficiosas para la salud.

. Para contribuir a una microbiota saludable, siempre es recomendable la ingesta de alimentos con prebióticos que representan el sustrato para bacterias beneficiosas es decir, favorecen o promueven el funcionamiento y crecimiento de algunos tipos concretos de bacterias que influyen positivamente en la salud.

Los probióticos también serán de ayuda y los podemos encontrar en todo tipo de alimentos fermentados tales como yogures, leches fermentadas, kefir, kimchi, miso u otros.

La fibra dietética y todos los ingredientes que la contengan tales como frutas y verduras varias, semillas, frutos secos, legumbres y granos enteros son también bienvenidos y pueden ofrecer prebióticos que incentivan el buen funcionamiento y composición de la flora intestinal.

Otros aspectos que benefician nuestra microbiota son el ejercicio físico regular y el descanso o sueño adecuado que por supuesto, son grandes complementos de una dieta equilibrada.