Esta fruta, que tiene además un alto contenido de vitaminas A, E y C, tiene un importante efecto antioxidante, que ayuda a evitar una gran cantidad de enfermedades degenerativas.

Es una fruta poco común en nuestro país, pero que tiene cualidades muy particulares.

El caqui es un fruto de origen asiático, producido principalmente en China, Corea del Sur y Japón, el cual tiene un gran poder antioxidante.

Los antioxidantes nos ayudan a evitar los radicales libres que se producen en el organismo, los cuales –en exceso- pueden adelantar el envejecimiento o producir algún tipo de cáncer. Es decir, esta fruta previene el cáncer y retarda el envejecimiento prematuro.

Si bien el caqui tiene una gran eficacia como antioxidante, es una fruta con un alto contenido calórico. Cada porción -equivalente a un fruto del tamaño de una pelota de tenis- contiene alrededor de 70 calorías.

No vale la pena consumirlo como jugo porque si se hace de esa manera, la porción de caqui más agua no nos daría más de 100 ml, lo cual es muy poco. Y si agregamos más frutas y más caqui aumentamos el aporte calórico, lo cual no es recomendable.

Destaca por su contenido en beta caroteno o provitamina A, que se transforma en vitamina A conforme el organismo lo necesita, y esta vitamina es esencial para el buen estado de los huesos, piel, cabello, mucosas, así como para un correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

Por todo ello podemos indicar que el caqui como fuente de provitamina A, está recomendado a toda la población, y más concretamente en aquellas personas que tienen mayor riesgo de padecer carencia en dicha vitamina, como son: personas que siguen dietas bajas en grasa, en situación de necesidades nutritivas aumentadas (periodos de crecimiento, embarazo, lactancia materna),así mismo el tabaco, el alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, el estrés, actividad física intensa, el cáncer, sida y enfermedades inflamatorias crónicas.

También el caqui es fuente de vitamina C, la cual interviene en la formación de los huesos, dientes, colágeno, glóbulos rojos, favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones.

Las dos vitaminas anteriormente citadas presentan un efecto antioxidante, contribuyendo así a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y de cáncer (neutralizan sustancias cancerigenas como las nitrosaminas).

Presentan también un buen aporte de vitamina B1 y B2, las cuales favorecen un correcto funcionamiento del sistema nervioso.

El potasio, es necesario para la transmisión del impulso nervioso y para una actividad muscular normal, implicado en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. Su

contenido en potasio y bajo aporte de sodio, hace del caqui una fruta muy recomendada para las personas que sufren de hipertensión arterial y afecciones cardiovasculares.

Cuando se elige un caqui fresco, busca fruta redonda con una corona verde. Las variedades redondas tuyu son las más dulces y menos astringentes. Adicionalmente, se puede hacer un potente té antioxidante libre de cafeína con las hojas del caqui.