Estamos transitando los meses del año en que la granada encuentra su mejor momento de consumo, y si bien es una fruta que solemos aprovechar en la cocina, aquí van seis buenas razones para no dejar de consumir granada en esta temporada.

1. Mejora la salud cardiovascular

La granada es una fruta muy rica en polifenoles que al igual que los que encontramos en otros alimentos, poseen función antioxidante en el organismo humano. Pero además, pueden influenciar procesos metabólicos que mejoran la salud cardiovascular.

Así, el consumo de granada se ha vinculado a menor presión arterial y por lo tanto, a cambios positivos en la salud cardiovascular

El zumo de granada tiene efectos positivos contra la arterosclerosis y puede reducir su desarrollo, evitando así, enfermedades coronarias y vasculares.

2. Constituye una buena fuente de minerales

Resulta una excelente fuente de minerales que nuestro cuerpo necesita para funcionar adecuadamente.

Así, los zumos 100% de granada concentran potasio, magnesio, fósforo y calcio en apreciables cantidades y poseen sodio en moderadas proporciones, por lo tanto, contribuyen al mantenimiento del equilibrio de electrolitos en el organismo y pueden ayudarnos a cubrir la cuota diaria de estos nutrientes.

Por ello también, el zumo de granada y la granada en sí resulta una fruta que contribuye al funcionamiento del sistema nervioso y muscular y puede beneficiar la salud cardiovascular por su alto contenido en potasio y calcio.

3. Resulta ideal para deportistas

Por su contenido en minerales y en potentes antioxidantes, la granada y su zumo pueden resultar una verdadera ayuda ergogénica al momento de realizar ejercicio físico.

El zumo de granada puede atenuar el dolor muscular tras el esfuerzo y también, puede reducir su debilidad o fatiga.

Por supuesto, el efecto antioxidante de sus taninos también pueden favorecer la salud y cuidar el organismo de un deportista profesional al contrarrestar el estrés que produce el entrenamiento intenso.

4. Ayuda a reducir el colesterol

La ingesta de zumo de granada a reducido los niveles de colesterol total y de colesterol malo o LDL en pacientes con diabetes.

Asimismo, los polifenoles y el contenido de prebióticos de la granada han demostrado disminuir el colesterol en sangre aun con dietas altas en grasas.

De esta manera, la granada no sólo puede ayudarnos a mejorar nuestro perfil de lípidos en el organismo sino además, proteger la salud cardiovascular mediante la reducción de los niveles de colesterol malo en el organismo.

5. Contribuye a la prevención del cáncer

Nuevamente, los potentes polifenoles antioxidantes son responsables de los beneficios de la granada, en este caso, permiten que su ingesta contribuya en la prevención del cáncer al evitar la proliferación e invasión de las células tumorales.

Así, hay estudios que demuestran que que el zumo de granada impide el crecimiento de tumores y de esa forma, no sólo ayuda a prevenir sino también a controlar los procesos cancerosos, sobre todo, en próstata, colon y mama.

Por lo tanto, su uso en la dieta de pacientes con cáncer puede ser de mucha utilidad para fomentar su cuidado.

6. Posee efecto cosmético

Sus aceites naturales y su poder antioxidante puede tener buenos efectos cosméticos en el organismo. Los extractos de la fruta pueden favorecer la regeneración de la dermis y la epidermis y así, ayudarnos a mejorar el cuidado de la piel.

Los componentes de la granada pueden proteger a nuestra piel de los efectos nocivos de los ratos ultravioleta, usados una hora antes de la exposición al sol.

Por ello, esta fruta de gran sabor y color no sólo puede beneficiar la salud, sino también ayudarnos a cuidar nuestra estética.