La salud es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un estado completo de bienestar físico, mental y social, no solo como ausencia de afecciones o enfermedades. Por lo tanto, queda claro que la salud mental es indispensable para que las personas se consideren perfectamente sanas

La civilización moderna ha creado nuevas enfermedades, muchas de ellas que afectan solo a la mente. La ansiedad se ha convertido en uno de esos males que tiene un mayor alcance poblacional en estos tiempos. Según datos del último informe ofrecido por la OECD y la Comisión Europea, un 18,3 % de los ciudadanos españoles sufrirá algún problema o trastorno mental. De este porcentaje, el 6 % de los afectados será por ansiedad y un 4 % por depresión.

Afortunadamente, dentro del conjunto de la sociedad, las enfermedades y trastornos mentales comienzan a verse como un desequilibrio bastante habitual, tan normal como un resfriado o una gripe. Las personas empiezan a entender que, al igual que existe el médico de cabecera para tratar una enfermedad del cuerpo, existen los psicólogos para tratar problemas de la mente, y esto no significa que se esté perdiendo la razón o represente algún peligro para sí mismo o a las personas que le rodean.

Normalizar los tratamientos psicológicos

Un gran número de profesionales están unificando esfuerzos para tratar de normalizar las visitas a los psicólogos y sus tratamientos. Relegar de una vez por todas al pasado y al olvido el estigma que aún hoy día siguen sufriendo los pacientes que asisten a alguna de las diferentes terapias existentes.

Especialistas como Patricia Garzón, considerada como uno de los mejores psicólogos de Sevilla, ofrece tratamientos para romper las barreras que impiden a las personas ser felices. Un claro ejemplo de una psicóloga en Sevilla enfocada en mejorar la calidad de vida de las personas comunes. Los tratamientos de esta Psicóloga, Licenciada con un Máster en Psicología General Sanitaria y otro en EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares), están enfocados en facilitar la toma de control de las propias emociones.

Es vital entender y destacar la importancia de este tipo de profesionales en las sociedades actuales, en las que cada día con más insistencia se hace necesaria la actuación de un psicólogo. Son innumerables los casos y procesos por los que pasan las personas de la llamada civilización avanzada que les hacen necesitar de este tipo de ayudas.

Toda ayuda psicológica e información fiable se hacen necesarias para aquellos tratamientos complejos derivados de cierto tipo de cirugías y tratamientos, como la ostomía (externalización del intestino grueso o delgado a través de la pared abdominal para crear una salida artificial del contenido fecal). Existen artículos específicos y de gran especialización, como los que ofrece Ostocare, que comercializa productos enfocados en hacer la vida más fácil a estas personas, productos para ostomías que alivian el estrés, la depresión y en ocasiones la angustia que conllevan este tipo de intervenciones quirúrgicas. A través del enlace referenciado, se podrán comprar bolsas de ostomía, fajas postoperatorias, fundas para bolsas y demás elementos para proteger, fijar y cubrir la bolsa de ileostomía, colostomía o urostomía.

Entender la situación

Como norma general, las personas que requieren de tratamientos psicológicos no son conscientes de que sus problemas no son más que simples respuestas, normales y naturales, a las circunstancias, de diferente y especial índole, por las que pasan. Terminar una relación, aceptar la muerte de un ser querido, ser despedido de un trabajo, ser conscientes de una infidelidad… son realidades que suelen empujar al paciente a un sentimiento de culpa y recriminación hacia uno mismo, poniendo en duda lo que se es o lo que se ha hecho.

Definiendo lo que se siente y ubicándose en el orden que la cultura y la sociedad ha impuesto sobre los temas que afectan a estas personas y que, en demasiadas ocasiones, alimentan y hacen crecer el problema, se conseguirá crear un marco de entendimiento, de comprensión y aceptación. Es vital saber de dónde viene y por qué aparecen los problemas.

Colocando a estos síntomas y problemas etiquetas como patología, depresión, bipolar, poca autoestima, dependiente y muchas otras… las personas encontrarán una mayor facilidad para aceptar que lo que les ocurre es normal, es bastante común y, por tanto, comiencen a superar las dificultades.

Está sólidamente demostrado dentro del campo de la psicología moderna que la normalización de los problemas, males y dificultades que arrastran los pacientes al llegar a una consulta tiene un efecto inmediato de alivio. Aceptar que no se es el único en sufrir determinado mal inicia el proceso de recomposición. Saber que otros ya pasaron por lo mismo y lograron recuperarse abre la ventana de la esperanza que representa, a su vez, el motor para restablecerse completamente.

El camino hacia mejora, en el plano psicológico, comienza con el entendimiento y la aceptación del problema. Así mismo, el reconocimiento social de que los tratamientos psicológicos son herramientas muy comunes y aplicables a la mayoría de la población acerca a los pacientes a una mejoría y a la eliminación de los estigmas sociales, que no hacen más que impedir una mejor calidad de vida en términos generales.