El cigarrillo electrónico es tendencia en España, y se debe en parte a empresas del sector como ivapeo, un ejemplo de la evolución que ha tenido el mercado,  y otras empresas del sector que han sabido mantenerse en la brecha. A pesar de que existen posturas enfrentadas en el sector médico sobre los efectos para la salud, el negocio del cigarrillo electrónico ha duplicado su negocio en nuestro país durante los últimos años.

En 2018, el número de vapeadores se situó por encima de las 562.500 personas y la facturación del sector es cercana a los 90 millones de euros según los datos de la Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV).

El cigarrillo electrónico, que se mantuvo muy al alza hasta el año 2014, sufrió en ese año un importante desplome tras la aprobación de una directiva europea encargada de regular estos dispositivos. Desde entonces, la industria ha ido remontando y el sector duplica su negocio en cuatro años gracias a un crecimiento interanual sostenido del 25% cada año.

El crecimiento de facturación se mantiene en 2019

En el presente año 2019, y atendiendo nuevamente a las cifras de la UPEV, este crecimiento se mantiene, lo que refleja el asentamiento del cigarrillo electrónico y los vapeadores. En el primer trimestre de este año, el sector facturó 45 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 22% respecto al mismo periodo del año anterior.

Ante estos datos, la UPEV estima que la facturación a final de año se situará por encima de los 90 millones de euros. En cualquier caso, a pesar de las buenas cifras, esta organización advierte que el crecimiento de la industria está basado principalmente en pequeñas y medianas empresas, que están muy condicionadas por posibles cambios en la normativa o en el régimen impositivo.

En España son ya más de 500 pymes las que operan en este sector, incluyendo establecimientos, productores de líquidos y otros componentes, así como distribuidores. Si el nivel de crecimiento se mantiene, en el sector creen que a finales de año habrá presentes en España más de 640 tiendas.

A comienzos del año 2019, 4.480 personas trabajaban en el sector del cigarrillo electrónico, sumando empleos directos e indirectos. Atendiendo a los datos de crecimiento de la industria en los últimos años, se estima que para inicios de 2020 el total de empleados supere los 5.000.

¿Cuál es el perfil del vapeador en España?

La empresa demoscópica Sigma Dos elaboró un estudio para determinar el perfil del vapeador en España, a petición de la UPEV. En él se demuestra que el 96,3% de los vapeadores españoles utilizan el cigarrillo electrónico como alternativa al cigarrillo convencional.

Esta estrategia está resultando bastante exitosa, pues casi el 70% de los vapeadores que eran fumadores han conseguido sustituir por completo el hábito del tabaquismo por el de vapear. Un 26,5% de los vapeadores encuestados afirman también haber reducido de manera sustancial el consumo de cigarrillos electrónicos.

Los expertos solicitan equiparar los vapeadores al cigarrillo tradicional

La UPEV afirma que el cigarrillo electrónico resulta eficaz para dejar de fumar, pero desde algunas instituciones de salud advierten que estos productos pueden resultar también perjudiciales para el organismo.

La Conselleria de Salut de la Generalitat de Catalunya contempla para su ley de adicciones la equiparación de los cigarrillos electrónicos al tabaco tradicional. El secretario de Salut Pública de Salud, Joan Guix, afirma que igualarlos significa incidir también en la publicidad del vapeo.

Los cigarrillos electrónicos contienen nicotina en el 99% de los casos, avisa Guix. La directiva europea que regula el uso de cigarrillos electrónicos, aprobada en 2014, impuso limitaciones en los puntos de venta y uso, así como la cantidad de nicotina máxima permitida en estos dispositivos.

En el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), su vicepresidenta primera, Ana María Furió, advierte que los vapeadores no están regulados como el tabaco y que lo ideal será que ambos productos igualaran su regulación afectando esto también a la publicidad.

Según esta experta, los cigarrillos electrónicos no ayudan a dejar de fumar. La OMS asegura que no se aconsejan para abandonar el tabaquismo porque no se puede garantizar su inocuidad y no se ha demostrado que ayuden a ello.

Desde la Asociación Nacional de Vapeadores (ANEV) afirman que existen numerosos informes realizados por instituciones de enorme prestigio que demuestran que el cigarrillo electrónico es claramente una alternativa menos dañina que el tabaco.

La University East Of London demostró que el 90% de los fumadores que han participado en sus estudios han encontrado una alternativa gracias a la utilización del cigarrillo electrónico. En la revista The Lancet, otro artículo refleja la opinión de sus autores, que afirman que el cigarrillo electrónico es mucho menos tóxico que el tabaco tradicional y que la regulación de este producto puede ayudar a las administraciones públicas a ahorrar enormes inversiones en tratamientos específicos de salud pública para dejar de fumar.