Al igual que hace unos años publiqué el artículo “La Otra Memoria Histórica”, sobre lo fácil que sería limpiar nuestros edificios públicos de las placas de los condenados por corrupción. hoy hablaremos de una de las contaminaciones menos visibles y más molestas para cualquier vecino, la que perturba el descanso.

No sólo en las fiestas de los pueblos, esa época en la que nos saltamos toda la normativa europea, estatal y autonómica sobre el descanso de los vecinos, que también, sino fin de semana tras fin de semana, e incluso a diario, debemos soportar que numerosos vendedores ambulantes, chatarreros, tapiceros, meloneros, …nos despierten y molesten con sus megafonías, calle a calle, casa tras casa.

No estamos hablando de la furgoneta del panadero o el frutero, que llegan varias veces por semana, a pueblos donde les da la vida escuchar su claxon, como una señal de mera supervivencia.

Hablamos de pueblos con miles de habitantes en los que de continuo se perturba el descanso de todos los vecinos, lo que tienen horario normal, por turnos, los que trabajan de noche, o los que sólo quieren descansar un poco más en fon de semana.

Por ello, y como cuando hablamos de las placas de los corruptos, los vecinos podrían reclamar que dentro de esas reuniones de horas de los equipos de gobierno dedicases sólo 10 minutos a pensar en el descanso de los vecinos, más que en los que vienen del fuera. Una propuesta sencilla, muy sencilla, similar a la que ya prohíbe la venta ambulante, salvo los días de mercadillo, que todos los pueblos disponen, una ordenanza muy sencillita que sólo suscriba un párrafo similar al siguiente:

“Se prohíbe en todo el término municipal el uso de megafonía, bajo multa de X.XXX.-€”

¿No creen que mejoraría la convivencia y el descanso de los vecinos, esos que votan?

Adjunto varias fotos de señales que se han puesto por el Ayuntamiento de Boadilla del Monte, tras las quejas de muchos vecinos, especialmente en las urbanizaciones, a los que los vendedores llamaban incluso puerta a puerta.

Según el ayuntamiento de Boadilla está “prohibido publicitar bienes o servicios mediante la utilización de altavoces o equipos de música en la vía pública. El incumplimiento de esta norma conlleva una sanción de entre 100 y 500 euros y el decomiso del equipo de megafonía.”

Por cierto, la misma Ordenanza también prohíbe “el funcionamiento de aparatos sonoros;  cantos, gritos,  peleas o cualquier otro acto molesto;  uso de maquinaria de jardín en determinados horarios;  permanencia de perros en parcelas o terrazas por la noche o la permanencia en la vía pública de vehículos con motores encendidos durante más de cinco minutos”. Todas estas infracciones también conllevan una multa de 100 a 500 euros.

¿Les gustaría que alguien se preocuparse por su descanso como en este Ayuntamiento?,¿Tienen algún vecino especialmente pesado o ruidoso?

Las normas son para todos, y especialmente para garantizar la convivencia, así que diríjanse a su Ayuntamiento, y pidan que se respete el mayor de los derechos. El derecho al descanso.