Los líquidos para vapear son toda una ciencia. Ese fluido que tanto ha dado que hablar desde que vapear se ha convertido en un verbo que todo el mundo conoce, tiene muchos más misterios de lo que aparenta a simple vista. La mayoría lo conoce por ser el componente principal de los cigarros electrónicos y por tener muchos sabores distintos, pero hay mucho más tras ese nombre moderno y esa suerte de neblina misteriosa que los rodea.

Qué son, qué llevan, cómo se usan. Esas son solo algunas de las cuestiones más habituales entre las personas que empiezan a explorar el terreno del e-cigarro y los e-líquidos para ver qué les pueden ofrecer y por qué son mejores que los cigarros tradicionales. Lo cierto es que presentan muchas ventajas con respecto al tabaco tradicional, sobre todo por la notable reducción de nicotina y por el uso de ingredientes no dañinos para el organismo, pero conocerlos a fondo es algo que requiere paciencia y algo de investigación.

Para que no pierdas el tiempo buscando, aquí vas a encontrar toda la información básica y esencial sobre este componente. Desde qué es hasta de qué está compuesto y cómo se usa. Todas las cuestiones principales, resuelta de forma fácil, sencilla y, sobre todo, directa.

¿Qué son los líquidos para vapear?

Los líquidos para vapear, también conocidos como e-líquidos, son los fluidos que se introducen en los vapeadores para trasladar el vapor aromatizado, y normalmente con nicotina, al usuario. A diferencia de lo que sucede con el tabaco tradicional, en el que se quema el tabaco del cigarrillo para que se genere la nicotina que se inhala, aquí lo que se hace es calentar el líquido mediante unas resistencias.

Esto hace que se produzca el vapor con base de agua que la persona puede inhalar y exhalar sin miedo. Es precisamente lo que da sentido al vapeo y hace que sea una opción mucho más saludable que el cigarro tradicional, ya que su composición es muchísimo menos dañina en todos y cada uno de los posibles sentidos.

Cómo se usan los líquidos de vapeo

Los líquidos para vapear se usan de una forma muy sencilla y son mucho menos dañinos que los cigarrillos. Lo único que hay que hacer con ellos es introducirlos en el depósito del cigarro electrónico, un compartimento que se separa del resto y que es bastante fácil de distinguir a simple vista. Se introducen en la cantidad adecuada para asegurarse de que el aparato funciona bien y de que no se puede salir por más que se mueva, o que pueda pasar a la boquilla a la hora de inhalar.

Una vez dentro, entran en contacto con una resistencia eléctrica que, al calentarse, provoca que se evaporen y se produzca el vapor que se inhala y se exhala, con el sabor característico del líquido, variable según su composición. El funcionamiento de los cigarros electrónicos es de lo más sencillo, pero más aún lo es la utilización de estos líquidos.

La complejidad llega cuando una persona decide hacerse uno propio. En ese caso ya hay que tener en cuenta tipos, cantidades y, sobre todo, componentes. Aspectos en los que vamos a seguir profundizando a continuación.

Qué tipos de líquidos para cigarros electrónicos hay

La cantidad de tipos de líquidos que hay para los cigarros de vapear es casi infinita. Además de que cada uno puede hacerlos a su estilo reuniendo los componentes básicos de este tipo de producto, las compañías del sector se han asegurado de ofrecer un abanico inmenso, con toneladas de opciones diferentes en las que destaca el grado de nicotina disponible y, por supuesto, el sabor a escoger.

Así, cualquier persona que vaya a vapear puede hacerlo con líquido con sabor vainilla, sabor mora, sabor a tabaco Camel, sabor a mojito o a cualquier tipo de fruta. Las opciones, como decimos, son tan amplias que cubrirlas todas se vuelve prácticamente imposible.

Componentes principales

Hay 5 componentes esenciales en cualquier líquido de vapeo. Los que mostramos a continuación no faltan nunca en este producto, encontrándose siempre en diferentes cantidades para regular el sabor y las características.

  • Aromas: son lo que da el sabor al líquido y al vapor que emana de la combustión del mismo. Por lo general, se busca que sean solubles en agua para que no haya problemas.
  • Nicotina: la concentración de nicotina en estos líquidos es variable, y su cantidad se ajusta en función de la necesidad que tenga el consumidor de tener las mismas sensaciones que con el tabaco tradicional. Evidentemente, cuanto menos esté presente, mejor.
  • Agua desionizada.
  • Propilenglicol: este es el componente que genera el vapor al calentar el líquido en el cigarro electrónico. Debe ser farmacéutico, ya que así garantiza su total seguridad. Su riesgo es casi nulo, de hecho, se utiliza como aditivo en los inhaladores para asmáticos.
  • Glicerina vegetal: también conocida como glicerol, la glicerina vegetal se usa para dar consistencia a la mezcla. No es cancerígena y, además, es hipoalergénica.

Esto es todo lo que necesitas saber sobre los e-líquidos. A partir de aquí, la pelota queda en tu tejado cuando te animes a comprar cualquier para tu cigarro electrónico.