INGREDIENTES:

Para hacer esta dulce ilusión necesitamos: Para la base: 400 gr de galletas maría 80 gr de mantequilla temperatura ambiente 50 gr de almendra picada tostada

Para el relleno 6 huevos 400 gr de nata (crema de leche) para montar 200 gr de leche condensada 600 gr de queso cremoso de untar 2 cucharaditas de azúcar 2 chirimoyas deshuesadas

PREPARACION: Lo primero que vamos a hacer es la base, picamos las galletas hasta que sean polvo, despues le añadimos la mantequilla y las almendras y mezclamos bien. En un molde redondo de unos 25 cm de diámetro en el cual habremos puesto en la base papel de horno, ponemos esta mezcla y con los dedos vamos apretando y repartiendo uniformemente y que tengamos también por las

paredes. Llevamos el molde al congelar.

Precalentamos el horno a 180º calor arriba y abajo y en la bandeja del horno ponemos agua y la dejamos dentro del horno lista.

Por otro lado en un bol batimos los huevos, una vez bien batidos le añadimos el resto de ingredientes menos las chirimoyas y batimos bien ayudandonos de una batidora. Por último le añadimos la chirimoya sin triturar, los trocitos que se habrá hecho cuando la hemos deshuesado es suficiente (nos habrá quedado una especia de pasta con trozos), mezclamos con una espátula y ya tenemos listo el relleno. Sacamos el molde del congelador, le ponemos la mezcla con cuidado y al horno.

Ponemos con cuidado sobre la bandeja con agua y horneamos durante 50 minutos, si vemos que se nos va a dorar mucho los últimos 15 minutos tapamos con un trozo de papel de aluminio o de papel de hornear. Pasado el tiempo sacamos, podemos comprobar que este cuajada pinchando con un palito y si sale limpio ya tenemos nuestra cheesecake lista para que enfríe sobre una rejilla. Cuando se enfríe desmoldamos y guardamos en el frigorífico hasta la hora de disfrutarla.