Estas son algunas de las acertadas palabras pronunciadas por Adolf Hitler un 10 de diciembre de 1940. Las he extraído del excelente libro del señor Salvador Borrego, titulado 'Derrota Mundial'.

''Estoy convencido de que el oro se ha vuelto un medio de opresión sobre los pueblos. No nos importa carecer de él. El oro no se come. Tenemos en cambio la fuerza productora del pueblo alemán... En los países capitalistas el pueblo existe para la economía y la economía para el capital. Entre nosotros ocurre al revés: el capital existe para la economía y la economía para el pueblo. Lo primero es el pueblo y todo lo demás son solamente medios para obtener el bien del pueblo''.

Más claro, el agua.

Desde siempre se viene insinuando que, aparte de su lucha sin cuartel contra el pavoroso comunismo (creación de la criptocracia), el verdadero motivo para acabar con el régimen nacionalsocialista alemán, fue por pensar, decir y aplicar en Alemania cosas como ésas.

Los cambios tanto sociales como económicos que pretendían regímenes como el alemán no eran del agrado de la criptocracia y por eso se les echó, literalmente, el mundo encima. Por supuesto, el mundo controlado por esos malvados sin escrúpulos.

Esos seres despreciables que les importa un carajo el alma y la salud, tanto mental como física de las personas, es decir, la búsqueda del sincero bienestar de la Humanidad. En fin, sólo les importa esta cuando quieren sacarla los cuartos acumulando entonces más riquezas y más poder del que tienen para idiotizarla y con ello esclavizarla más aún si cabe todavía.

Resumiendo. ''El capital existe para la economía y la economía para el pueblo. Lo primero es el pueblo y todo lo demás son solamente medios para obtener el bien del pueblo''. No creo que se pueda decir mejor.