Leyendo algún artículo sobre el tema de la reunión del pasado 29 octubre, observé las fotos de la misma y me di cuenta de la ''curiosa'' forma de darse la mano la Vicepresidenta y el Cardenal. Parece ser que es la forma típica como se saludan los masones. Por otro lado me di cuenta también de como ocultaba, por dos veces, el crucifijo el Cardenal al dar la mano, por dos veces también, a la Vicepresidenta. ¿Por qué lo tapaba?, ¿para ''no ofender a los no creyentes'' como se dice?.

Les diré otra cosa ''curiosa''. El mismo Cardenal (Secretario de Estado del Vaticano), parece ser que estuvo en una reunión del Club Bilderberg este año 2018. Por cierto, estaban en esa reunión, entre otros, los políticos españoles Albert Rivera (Ciudadanos) o Soraya Sáenz de Santamaría (PP).

De los políticos ya se sabe que hay unos cuantos masones, el caso de (no estoy descubriendo América, yo creo) Albert Rivera o Zapatero, por ejemplo, al ser la mayoría marionetas de la banca internacional.

Sorprende la actitud de la Iglesia hacia el tema de la exhumación de los restos de Franco. Un hombre que salvó a la iglesia, pues sin el, hoy en día, no existiría la Iglesia Católica en España. ¿Y así se lo pagan?. Bien es cierto, que ya en vida del Caudillo, empezó a desentenderse de Franco y su régimen.

¿La penetración de la masonería en la Iglesia Católica, es ya un hecho?.
Dicen que el propio Papa Francisco lo es, como también dicen que a partir del Concilio Vaticano II lo han sido todos los Papas. Por eso, algunos dicen también de que desde ese Concilio, más o menos, ''huele a azufre'' en los pasillos del Vaticano. Si todo esto es verdad, sería una verdadera pena.

Ciertamente, la Iglesia Católica ha condenado desde hace tiempo a la masonería, y con toda la razón, pues es una secta (o religión) que rinde culto a Lucifer, precisamente, el ''dios'' de la élite financiera mundial.
No es una simple organización filantrópica como quieren hacernos ver siempre algunos, eso es pura fachada. La masonería es, ni más ni menos, una de las  herramientas que tiene de infiltración la banca internacional luciferina para controlarlo y manipularlo todo.

Sin embargo, ¿un Secretario de Estado del Vaticano hace saludos, (o, por lo menos, lo permite) típicamente masónicos o acude a reuniones de grupos creados por la élite financiera mundial luciferina?. Es, cuanto menos, extraño.