Todos los españoles hemos perdido las elecciones generales.

Es triste decirlo, pero es así.

España se ha convertido en un Estado ingobernable, al estilo Italia...

Hay 16 partidos distintos en el Congreso, bueno, en realidad 15, más una agrupación independiente de electores, TERUEL EXISTE, que dicho sea de paso, son los más honrados de todos, y el futuro ¿Gobierno? tendrá que hacer malabarismos para conseguir mantenerse en el poder más de un año.

Vamos a tener un gobierno prendido con alfileres, y apoyado por los separatistas catalanes y vascos, a los que es imposible contentar, pues incluso dándoles la independencia, no quedarían contentos, pues como decía, años ha, don Armando de Miguel en la Cope (a cada cual, lo suyo), estos en realidad lo que quieren es una “independencia subvencionada”, como el hijo “adulto” que se va de casa, pero viene a comer todos los días, aspira a seguir recibiendo su asignación semanal, que su mamá vaya a limpiarle el picadero y lavarle la ropa, etc.

El arrogante, prepotente y engreído estulto de La Moncloa, pensaba que la mayoría de las españolas iban a bajarse las bragas ante él, y los hombres también, poniéndose en posición decúbito supino, y mirando hacia Cuenca, pero va a ser que no…

La gente es tonta, pero no tanto.

La PSOE ha perdido un millón de votos, en una sola noche electoral… ¡y lo que les espera, conforme avance la crisis económica, política y social!

Los españoles somos muy socialistas, pero hasta que nos tocan la cartera, que entonces pasamos a ser “socialistos”.

Y este gigantesco estado autonómico, y supuesto estado de bienestar, más bien de malestar controlado, es imposible de mantener, pues cada día hay más consumidores libres de cargas, que no aportan nada, pero que solo tienen derechos: a la vivienda, a la educación, a la sanidad –gratuita, por supuesto-, a prestaciones sociales por no trabajar –ni tener ningún interés por hacerlo-, etc.

El resultado ha sido el contrario del esperado: aumento del poder de los partidos separatistas y regionalistas, caída en picado de Ciudadanos, ascenso de VOX, y una España ingobernable.

Pedrito, ¡te has lucido!

Confío y espero que cortes alguna cabeza, pues sino los dirigentes del partido o partida no van a dejar que sigas jugando a la ruleta rusa con su “trabajo”, y rápidamente te darán la patada en el culo, y tendrás que volver a dirigir las saunas gays de tu suegro.

Aunque tal vez, con tu falso doctorado en economía, puedas dar conferencias por el ancho mundo, explicando cómo hay que hacer para hundir un país en menos de dos años…

Seguro que muchos pagarían gustosos por oír tus meteduras de pata, más que nada para no caer en los mismos errores.

Y así el Cid Campeador, digo Pedro Sánchez, cabalga de nuevo hacia unas terceras elecciones, presiento que en septiembre de 2020 (si consigue llegar hasta entonces, ya que es cuándo los datos del paro serán mejores), de victoria en victoria –pírricas-, camino de la derrota final…

No me da ninguna pena, la verdad.

 (Mis felicitaciones a VOX, que son los únicos a los que les han ido de maravilla las nuevas elecciones. Y a los descendientes de Franco, que creo también ha influido mucho en este resultado, favorable a la derecha.

Y no a la extrema derecha, que no existe, pues aquí los únicos extremistas son los neocomunistas de Unidas Podemos y los “pacíficos” separatistas catalanes y vascos, que ellos sí son la extrema izquierda).