Pablito Iglesias, ese gran adalid del comunismo universal, de mayor quiere ser ministro, aunque sea de asuntos sin importancia. Y sin cartera, que ya tiene una del cole, y como es muy apañado, pues podría reutilizarla, que el ecologismo empieza por uno mismo…

Cuando somos jóvenes todos tenemos grandes aspiraciones. Luego la vida nos va situando en el lugar que nos corresponde…, o no.

Yo de adolescente quería ser gobernador civil y jefe provincial del Movimiento de Soria, Teruel o Huesca, porque eran provincias muy tranquilas, dónde nunca pasaba nada, y pensaba dedicarme a leer y escribir, tranquilamente. ¡Cómo ven, estos “vicios” vienen desde la juventud!

Además, en aquella época, los Seat 1500, negros, que llevaban los gobernadores civiles, con la Bandera Nacional en la parte delantera izquierda, creo recordar, y flanqueados por una pareja de guardias civiles en moto, imponían mucho.

Eran la representación de la Autoridad, en una nación que estaba orgullosa de sí misma y que pese a las limitaciones económicas, vivía austeramente, y los organismos oficiales compraban vehículos de fabricación nacional, como forma de dar trabajo a la población, no como ahora, que cualquier imbécil aspira a comprarse un coche fabricado en el extranjero, y cuánto más lejos, mejor. ¡Y luego les extrañará que sus hijos estén en el paro!

Pablito Iglesias nació con una vocación clara: él, de mayor, quería ser ministro. Y ministro de lo que fuera, de cualquier cosa, aunque fuera sin cartera.

Ministro de asuntos sin importancia, por ejemplo, o de ocurrencias, chorradas y alardes demagógicos, aunque bien pensado ese ministerio podría desdoblarse en tres, y así podríamos “promocionar” a más gente:

 

  • Ministro de ocurrencias.
  • Ministro de chorradas, y
  • Ministro de alardes demagógicos.

 

Al fin y al cabo, lo primeo que hizo el “melón” que nos gobierna en funciones, fue ampliar el número de ministerios de 13 a 17. ¡Será por dinero!

Si España ya está quebrada, ¡qué más da tener 17 o 20 ministerios, si esto solo es el chocolate del loro!

El “único” problema es que tenemos muchos loros, muchos borregos y un buen número de cabrones…, y escasez de chocolate, pues la plebe ya no da más de sí.

En definitiva, cada país tiene el gobierno que se merece, y España no iba a ser una excepción.

Bienvenido Pablito al Consejo de Ministras. Tú sí que vales. Y si no vales, da igual, Lo que importa es que nos apoyes, que tenemos que mantenernos cuatro años en el poder – o lo que podamos -, hasta acabar de joderlo todo, terminando la obra que inició Rajoy…

Y yo que lo vea, y vaya dando buena cuenta de ello.