El Ministerio Fiscal ha acusado a Miguel Bernad de extorsionar a Unicaja, Banco Santander, BBVA, Bankia, entre otras entidades financieras.

El delito de extorsión a tenor de lo preceptuado en el Art. 243 del Código Penal, prescribe:

“El que con ánimo de lucro, obligare a otro, con violencia o intimidación a realizar un acto en perjuicio de su patrimonio….”

Pues bien, el diccionario de la Real Academia Española describe la intimidación, como: “causar o infundir miedo”.

La violencia, como que “obra con ímpetu y fuerza”.

¿Hay algún ciudadano en España que crea que un sencillo y simple personaje como Miguel Bernad haya causado miedo o violencia contra los máximos responsables de las Entidades financieras de España? y además ¿al gigante banquero le haya obligado a soltarle millones de euros…?

 

¿Hay algún ciudadano en España que crea que un sencillo personaje como Miguel Bernad haya causado miedo a la Casa Real?

Pues bien, a Miguel Bernad el Ministerio Fiscal le acusa y le pide 24 años de cárcel por causar miedo a los más poderosos de este país, la banca y la Casa Real.

Es tan burda la acusación que el mínimo sentido común desacredita y deslegitima tal imputación.

En este país un montón de ignorantes, se ha creído tal acusación y la novela de ciencia ficción podría titularse: Banqueros temblad que viene Miguel Bernad.

En el delito de extorsión, dos elementos básicos a tener en cuenta son:

  1. Grado de intensidad de la intimidación o violencia.
  2. La reiteración.
  3. La posición dominante.
  4. El resultado: perjuicio al extorsionado.

 

En esta novela de ficción ninguno de estos elementos se ha producido y pese a ello un Ministerio Público con una cara dura sin límites, ha transmitido a la sociedad española, que Miguel Bernad ha causado un tremendo miedo a los grandes bancos españoles…