Durante el año 1934 y sucesivos en la Cataluña de Companys, ya se tildaba de “fascista” a todo vecino que no simpatizase con la República Catalana, que asistiese a misa, o que comiese pollo en Navidad en lugar de “canalons”. Entonces también había niños que sufrían el acoso de sus condiscípulos en las aulas, y durante los juegos, siendo llamados “feixistes”.

El lamentable espectáculo que los representantes de Ezquerra Republicana de Cataluña nos ofrecieron el miércoles 21 de noviembre, con Rufián abriendo los brazos, a punto de que saliesen disparados los botones de su camisa, después de haber insultado al Ministro Josep Borrell, venía precedido de la sesión del día anterior, cuando Joan Tardá dijo en tono amenazante: “Y si nos llaman golpistas, nosotros les llamaremos a ustedes fascistas, a partir de mañana”.

Para los diputados de ERC el miércoles había llegado el día D y estaban impacientes por cumplir su amenaza, algo de lo que el Sr. Borrell no estada al corriente. Después vino la “interesante” declaración de Adriana Lastra “aclarando” que “ella no lo había visto”, eso nos hizo recordar las figuras chinas en que una se tapa los ojos, otra la boca y otra los oídos. Dio la sensación de que antes de responder debía consultar si había visto la acción de expulsar tan repulsiva secreción, o si convenía más decir que ni siguiera se había fijado en que el Sr. Borrell ocupaba su estrado (cuyo cogote tenía justo delante). En esos primeros momentos de incertidumbre frente a qué respuesta convenía más, peor hubiese sido decir : --”A ver, ...¿por quién me está preguntando usted, por el diputado de Ezquerra que escupió, o por el qué ahora ha dejado de escupir?”.

No conviene minimizar el asunto llamando circo al Parlamento, y a esos diputados payasos, puesto que la profesión circense es muy respetable, sacrificada, y además su retribución depende del número de entradas vendidas. Mientras que tanta ordinariez y macarrismo parlamentario lo sufragamos todos los contribuyentes, les votemos o no, y eso si que es un grave problema para nuestra inteligencia, para nuestra dignidad y para nuestros bolsillos. Tampoco se ha perdido el respeto en esta ocasión puntual, sino que la falta de respeto a toda la ciudadanía viene siendo la tónica habitualmente ejercida por la extrema izquierda, por el independentismo, por las televisiones, en aras de imponer de forma totalitaria sus intereses partidistas y sectarios. Las primeras reacciones de los miembros del PSOE dieron muestras de clara confusión con respecto a quién decidían apoyar más: si al Ministro, Josep Borrell, o bien a los diputados independentistas que deben aprobar los presupuestos. ¡Eh, aquí el dilema!.

El historial académico, profesional, así como los modales del Sr. Borrell están a años luz de distancia de los del diputado Rufián y adláteres; no es lógico pensar que el primero hubiese dicho que había recibido un salivazo sin que fuera cierto, máxime cuando hemos visto escupir a policías en Cataluña, a la periodista Cristina Seguí en Valencia, hemos visto como independentistas vascos increpaban e insultaban a los que se concentraron el pasado día 4 en Alsásua, y también hemos visto recientemente a un centenar de energúmenos amenazando a las puertas del acto Vox en Murcia.

Ahora nos encontramos frente a las próxima elecciones autonómicas andaluzas y , en base a los muchos engaños y suficientes desengaños que los ciudadanos hemos recibido a cambio de nuestro voto, conviene más que nunca tener claro que el deber ciudadano consiste en votar en conciencia y a conciencia de lo que se desea para nuestro presente, así como para el futuro de nuestros hijos y nietos.

¿Es útil dar el voto a un PSOE que tiene que agradar constantemente a Podemos, a Ezquera, a Bildu y a PNV? Pues, sin duda es sumamente ventajoso para estos últimos partidos, más que para los votantes del PSOE.

¿Es útil votar a Ciudadanos, sabiendo que casi siempre busca algún motivo para abstenerse a la hora de las votaciones? Se hace muy difícil sostener la utilidad de un partido cuya dirección aconseja la abstención.

¿Ha sido útil votar reiteradamente al P.P? Para los que creímos en el Partido Popular ha sido descorazonador, gestionan con eficacia la economía, eso es meritorio, pero no han entendido que para un amplio sector social había cosas más importantes, algo tan sustancial como los principios.

Y cuando escuchamos ya hace tiempo a un portavoz del PP decir: --”Bueno,...antes teníamos unos principios y ahora tenemos otros”-- Al más puro estilo Groucho Marx, supimos que habíamos desaprovechado nuestro voto, otros aires habían llegado y tiraron nuestros votos a la basura.

¿Y es útil votar a aquél partido llamado Podemos, que decía estar tan preocupado por la gente? Pues, a ver, ¿Usted pregunta por el Podemos que acampaba en la Puerta del Sol o por el de la piscina olímpica de uso particular.....?

Hoy por hoy, el proyecto que VOX tiene para España es nuestra esperanza.