Miguel Bernad, Secretario General de Manos Limpias, representaba el referente en España, de la lucha contra la corrupción del Régimen del 78. Era el enemigo a batir, el disidente del régimen que había puesto en evidencia la corrupción del mismo, incluida la Jefatura del Estado.

La gran falacia de que se actúa conforme a las reglas democráticas del “estado de derecho” y de respeto a los derechos fundamentales de las personas, quiebra, cuando se trata de personas que incomodan a las Instituciones. Es entonces cuando se vulneran, de manera clara, manifiesta los principios más esenciales de nuestro sistema democrático. Para ello, se utilizan:

Primero: La criminalización y lapidación del personaje, a través de lo que se conoce como pena del telediario (que supone la primera condena sin juicio).

Segundo: El ingreso en prisión preventiva incondicional para reforzar aún más, la idea de criminalización y lapidación (que supone la segunda condena sin juicio).

Tercero: A mayor abundamiento de argumentos y para justificar, la pena de telediario y la prisión preventiva del disidente, se le solicita, en una huida hacia adelante, una condena astronómica, como coacción para obligar al disidente, a pactar una sentencia de conformidad, y de esa

manera, el reconocer el disidente una parte de culpabilidad, quedaría justificada la inicial prisión preventiva.

Es evidente, que se utilizan las cloacas del Estado por una parte, y por otra, la indignidad y nula ética profesional de miembros de la carrera judicial que utilizan el Código Penal con finalidades distintas a las previstas en el ordenamiento jurídico.

El caso escandaloso de la prisión preventiva, a Miguel Bernad aplicándole unas penas del telediario demoledoras, es la prueba más contundente de que en España, no se respetan los derechos fundamentales, a aquellas personas (disidentes) incómodas con el régimen.

Menos mal que instancias internacionales, como la Comisión de Derechos Humanos del Consejo de Europa (en Estrasburgo); el Comité de Derechos Humanos de la ONU (en Ginebra) y Amnistía Internacional, tienen ya en su poder las correspondientes denuncias del disidente Miguel Bernad, y una vez más Europa pondrá en evidencia que en España, no se respetan los derechos fundamentales y que no existe una justicia independiente.

 

 

Miguel BERNAD REMÓN,

Jurista y Secretario General del Sindicato MANOS LIMPIAS. www.manos-limpias.es