Andreu Van den Eynde, abogado de Oriol Junqueras y de Raül Romeva, se ha quejado en una de las sesiones por la declaración de un guardia civil que no intervino como testigo en la instrucción. Manuel Marchena ha respondido con decisión: “¿Usted cree que los testigos hábiles para declarar en el juicio oral son aquellos que han declarado antes en la instrucción? Esto es ir hacia otro modelo de proceso. Como entendamos que para ir al juicio oral previamente hay que declarar en la instrucción, estaríamos incluso pervirtiendo la exposición de motivos de Alonso Martínez”. Andreu Van den Eynde no parece haberse estudiado muy bien las reglas sobre las que se sustenta el modelo procesal penal español.

 

El artículo 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal indica que el tribunal dictará sentencia apreciando según su conciencia las pruebas practicadas en el juicio, las razones expuestas por la acusación y la defensa y lo manifestado por los mismos procesados, debiendo, conforme al artículo siguiente, resolver todas las cuestiones que hayan sido objeto de juicio, condenando o absolviendo a los procesados. Por tanto, resulta indiferente que un testigo que declare en el juicio oral no haya declarado en la instrucción, pues la primera fase del proceso penal sirve para reunir los elementos suficientes para valorar la posible apertura del juicio oral o el sobreseimiento que pueda efectuarse.

 

Jaime Vegas Torres, en su obra Apuntes de Derecho Procesal Penal, afirma que “el tribunal penal no puede valorar como prueba, por ejemplo, la declaración de un testigo ante el Juez de instrucción, cuando ese testigo no declara en el juicio oral; ni el informe de un perito en la fase de instrucción, si el perito no comparece en el juicio oral”, ya que, “como regla general, la convicción del tribunal sobre los hechos que hayan sido objeto de acusación debe formarse teniendo en cuenta únicamente las pruebas practicadas en el acto del juicio: declaraciones de los acusados en el juicio, testigos que declaran en el juicio, peritos que informan en el juicio, documentos, papeles y piezas de convicción que se encuentren presentes en la sala en que se celebra el juicio y sean directamente examinados por el Tribunal que ha de dictar la sentencia”, aunque también señala que es posible encontrar la lectura de determinados documentos recopilados en la instrucción y pruebas anticipadas, que se practican antes de la celebración del juicio oral, cuando es previsible que, de esperar al juicio oral, no podrán llevarse a cabo.

 

Andreu Van den Eynde se ha destapado como un abogado con unas facultades de oratoria extraordinarias. Sin embargo, él mismo es una muestra de los problemas que puede causar ser un gran orador sin conocimientos suficientes de Derecho Procesal Penal en un juicio en el que se requiere un pleno dominio de las reglas procesales.