El Dictamen de la Comisión de Ética Judicial de 12 de junio de 2019 resuelve una cuestión interesante. El juez que plantea la consulta señala que “el artículo 28 de los Principios de Ética Judicial” establece que “El juez y la jueza no aceptarán regalo, cortesía o consideración que exceda de las lógicas convenciones sociales y, en ningún caso, cuando ponga en riesgo su apariencia de imparcialidad” y que “habría que discriminar en un primer estadio interpretativo, si el regalo, dádiva, cortesía o consideración que recibe el Juez o Jueza proviene de un particular o bien de una institución u organismo público”, para terminar planteando varias preguntas sobre si un juez puede recibir regalo, cortesía o consideración que proceda de una persona física o jurídica o de una Administración Pública, haciendo una cuestión sobre si puede aceptarse el regalo, cortesía o consideración si la Administración Pública tiene o ha tenido algún pleito que vaya a resolver o haya resuelto el juez. La Comisión de Ética Judicial indica, en relación con las cuestiones planteadas por el juez, que el Principio 28 establece, con carácter general, “que el juez no debe aceptar sin cautela o previo escrutinio cualquier clase de regalo, cortesía o atención, ni procedente de otros poderes públicos, ni de personas o entidades privadas”, aunque incluye “una cláusula que excepciona o limita ese criterio estricto y que constituye el objeto de la deliberación, y es que no obstante pueden recibirse regalos siempre que no excedan de las lógicas convenciones sociales” para incorporar, finalmente, “una salvedad a la excepción, y es que en ningún caso serían aceptables cuando con ello se ponga en riesgo la apariencia de imparcialidad, por lo que de concurrir esta última circunstancia se excluye toda ulterior consideración acerca de la naturaleza o precio del regalo”, de manera que “si se pone en riesgo la apariencia de imparcialidad ni siquiera cabría aceptar los pequeños obsequios en sí mismos tolerables por las convenciones sociales”, debiendo partir de la idea de que “no es posible ofrecer una regla concluyente que en el plano abstracto permita ofrecer soluciones generales, por lo que el juez o la jueza habrán de ponderar con prudencia las condiciones o circunstancias concurrentes”.

 

Puede decirse que la consulta planteada a la Comisión de Ética Judicial es curiosa, ya que hay normativa sobre la cuestión en varias normas, como el Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, que indica que por los empleados públicos “Se rechazará cualquier regalo, favor o servicio en condiciones ventajosas que vaya más allá de los usos habituales, sociales y de cortesía, sin perjuicio de lo establecido en el Código Penal”. También se debe tener presente el artículo 422 del Código Penal, que establece que “La autoridad o funcionario público que, en provecho propio o de un tercero, admitiera, por sí o por persona interpuesta, dádiva o regalo que le fueren ofrecidos en consideración a su cargo o función, incurrirá en la pena de prisión de seis meses a un año y suspensión de empleo y cargo público de uno a tres años”, aunque no habrá delito en los casos en los que el regalo se ajuste a las reglas de la adecuación social, sobre las que habla la Sentencia del Tribunal Supremo de 26 de enero de 2015 al indicar que “La existencia de módulos sociales generalmente admitidos en los que la aceptación de regalos o actos de cortesía forma parte de la normalidad de las relaciones personales, obliga a un esfuerzo para discernir cuándo determinados obsequios adquieren carácter típico y cuando, por el contrario, pueden inscribirse en el marco de la adecuación social”, de manera que, como afirma Carlos Mir Puig, “no es típica, por el principio de insignificancia o de la adecuación social, la entrega o solicitud de objetos de escasa valoración; así, cuando el regalo obedece a una finalidad amistosa, de cortesía: regalar cigarrillos, libros, medallas, artículos de publicidad, flores, una participación de lotería en Navidad, etc”.