Ayer en Madrid tuvieron lugar dos eventos simultáneos en el tiempo : el primero en la plaza de Colón donde era necesario manifestarse para mostrar el hartazgo que muchos sentimos ante un gobierno traidor a España, y a su historia, y el segundo en el cementerio de la Almudena delante del mausoleo de la División Azul para honrar a quienes dieron su vida por España luchando contra las hordas soviéticas hace 76 años en Krasny Bor ( Rusia ).

Finalizados ya ambos, estas líneas me llevan a analizar el porqué de la difícil decisión que asumí esta mañana al acudir al segundo no sumándome a los cientos de miles de españoles que abarrotaban el centro de Madrid, una ingente multitud que portando banderas de España reclamaban su amor a la Patria común y desde luego exigiendo al inquilino de la Moncloa la convocatoria inmediata de elecciones que nos devuelva a los españoles nuestra soberanía , en estos momentos usurpada por el Sr, Sanchez con la connivencia de sus socios comunistas, filoterroristas y separatistas.

Sí, en lugar de acudir a Colón me fui a la Almudena y allí entre apenas cincuenta personas me uní en las oraciones y cánticos a honrar a nuestros soldados caídos en combate. Por un momento y teniendo en la mente a los cientos miles de españoles que en esos momentos ocupaban el centro de Madrid sentí la soledad de los caídos hace 76 años. Miraba el cielo y les veía con sus uniformes y sus fusiles al hombro agradeciendo la presencia de los pocos leales que allí estábamos. En mi mente les veía en lucha heroica cuerpo a cuerpo defendiendo la misma bandera que hoy en Colón llevaban muchos españoles , les veía caer en combate honroso defendiendo sus ideales y subir al cielo con alegría por dar su vida por su Patria con una gallardía sublime, la misma que le falta al ejército al que pertenecieron por olvidarles y ningunearlos una vez más. El ejército que no honra a sus mayores, especialmente a los caídos en combate, se hace acreedor a una pérdida de respeto y credibilidad como tal lastimosa. Claro, que a lo mejor estoy equivocado y resulta que el General de aquella División, sus oficiales y suboficiales no eran del ejército español. Ya uno no sabe donde está.

Ante “Dios nunca serás un héroe anónimo” reza un viejo lema de los requetés y hoy he sentido con ellos la valía de ese lema. Fueron a Rusia a luchar y a morir y allí en menos de seis horas 1500 soldados españoles honraron a nuestras armas y a la nación de 1000 años dando gloria al honor, la valentía, el sacrificio y dando frente a la muerte. No, su legado no ha caído en vano porque siempre que haya sólo una persona que les recuerde en sus oraciones la semilla que sembraron brotará. Y ese fruto estaba en Colón donde una inmensa multitud sin saberlo, ni siquiera tener noción del sacrificio de tantos soldados españoles hace 76 años en su lucha contra la barbarie marxista, llevaban en su corazón el mismo sentimiento : la defensa de la unidad de España y la negativa a ser sometidos al adoctrinamiento comunista.

 

Hoy en la Almudena éramos pocos, muy pocos, pero nuestra presencia se abrazaba al recuerdo de nuestros caídos en combate en entrañable simbiosis con los cientos de miles de españoles que reclamaban la soberanía de nuestra Patria.

 

¡ CAIDOS POR DIOS Y POR ESPAÑA EN KRASNY BOR !

¡ PRESENTES!