La izquierda española siempre ha presentado una peligrosa superioridad moral que le hace presentarse como la única defensora de la democracia. Y lo malo es que una multitud de españoles, con poca o nula capacidad crítica, se lo cree a pies juntillas. Sin embargo los hechos son obstinados y la izquierda española es totalitaria y mayoritariamente no ha sido nunca democrática por mucho que se empeñe en airear tal condición.

La exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos es ilegal. Se mire como se mire y se le dé tantas vueltas como se quiera. Sacar los restos del militar sin el consentimiento de sus descendientes es, según el ordenamiento jurídico español, un delito de profanación. Es más, si se empeñan en hacerlo, como parece que se aprobará este viernes en el Consejo de Ministros, se caerá en otro delito, el de prevaricación, puesto que estarán cometiendo un acto ilegal a sabiendas amparándose en sus cargos públicos.

Pero a esa izquierda totalitaria le da igual. Ellos son quienes se autodefinen como la quintaesencia de la democracia. Pese a que la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos tiene un más que complicado encaje legal, han decidido tirar para adelante aprobando, vía decretazo –ordeno y mando- y alterando la legalidad por mera cuestión de interés de partido. ¿Muy democrático?, No, todo lo contrario: muy marxista.

Y cuentan con que el complejo del centro y el centro derecha –si todavía se le puede llamar así- de Ciudadanos y del PP les va a llevar a consentir un ataque semejante a la legalidad y a la historia. En España no hay derecha parlamentaria todavía. Veremos si en unos meses VOX se constituye en tal. Por eso los azules y los naranjas están dando por bueno el delito de profanación. Lo importante para ellos no es que se cumpla la ley, nunca lo ha sido ciertamente, sino que no se les tilde de franquistas.

¿Desde cuándo defender la legalidad ha sido franquista? Desde el momento en el que PP y Ciudadanos han decidido que la legalidad es dúctil y maleable y quien la maneja es la izquierda a la que han decidido regalarle la capacidad de imponer su totalitarismo para que no les llamen franquistas.

De esta manera un presidente con tan solo 84 diputados de los 350 que componen el parlamento está dejando claro que el futuro de España está solamente en sus manos. Lo que supone la quiebra de la legalidad. Como leía hoy en twitter: "nos están dejando en España una Venezuela preciosa".