El cobarde de Sánchez, con una sarta de mentiras, acaba de presumir en la ONU de derrotar a un indefenso muerto. Valiente señor Sánchez, muy valiente.

Han sido muchos los grandes personajes históricos que han dicho de una manera o de otra, pero todos con el mismo espíritu, que vengarse de los muertos es de cobardes, pero me referiré a las ya conocidas y pronunciadas por Napoleón “Vengarse de un muerto es un acto de cobardía. Desenterrar a un muerto que hizo historia, es histerismo e impotencia. Y de hacerlo, el desenterrador, si es valiente, debe estar presente en el acto y mirar y sostener la mirada de las cuencas vacías de la calavera”.

Estas palabras de Napoleón retratan perfectamente en el tema de la exhumación de Franco a todos los partidos políticos actuales incluido el PP, bueno a todos no, porque VOX se ha mantenido en todo momento contrario y sin complejos a dicha profanación. Su líder Santiago Abascal, recientemente ha dicho “Profanar tumbas, desenterrar odios, cuestionar la legitimidad de la monarquía. Solo VOX se opondrá frontalmente, porque solo VOX tiene el valor para defender la libertad y el sentido común frente al totalitarismo y los trucos de propaganda electoral”.

El cobarde de Sánchez solo persigue enfrentar a los españoles para que pase desapercibida su lamentable capacidad para gobernar, que le voten por odio hacia el otro, por una guerra que enfrentó a hermanos y familias, que finalizó hace 80 años con la derrota de la izquierda y los herederos de esa izquierda pretenden ahora casi un siglo después humillar a un muerto y su familia mediante la profanación de la tumba de quién lo logró. Una persona que murió hace 44 años y que ha sido el mejor gobernante que ha tenido España desde los Reyes Católicos, estando a su misma altura y grandeza, siendo también el único militar que ha derrotado al comunismo en una guerra.

Cogió un país devastado y arruinado por la guerra. El Gobierno de la II República saqueó el Banco de España, apoderándose de todas las reservas de oro que tenía dicha Institución, que en aquellos tiempos era una institución privada. Recordar que era la cuarta reserva de oro mas grande del mundo, dicho hecho fue perpetrado por los socialistas Juan Negrín e Indalecio Prieto, con el consentimiento de Largo Caballero y con la firma del presidente de la II República  Manuel Azaña. Señor Sánchez, pida perdón por el pasado de su partido.

Pues de esa ruina lo llevó a convertirse en la octava potencia económica del mundo, hoy es la décimo séptima. Entre sus enormes logros sociales se pueden citar algunos como por ejemplo la creación de la clase media,  la reducción de la enorme diferencia económica entre clases sociales que existía en la II República, la erradicación de la pobreza, prácticamente eliminó el analfabetismo, construyó millones de  viviendas sociales, creo la Seguridad Social, gratuidad de la enseñanza, las vacaciones pagadas, las pagas extras, la jubilación, la baja laboral pagada, las Magistraturas de trabajo, el contrato fijo, …, y así podría seguir y seguir, pero no lo haré porque este no es el objeto de este artículo.

No podemos culpar solamente a la izquierda de la profanación y digo bien, profanación en lugar de exhumación, porque no cuenta con el permiso de la familia, por mucho que lo diga un Tribunal Supremo absolutamente politizado y en concreto, la sección cuarta dónde la mayoría de  sus miembros son simpatizantes del PSOE, por no decir otra cosa.

Para que se haya llegado hasta aquí, ha sido necesaria la colaboración absolutamente necesaria del Partido Popular y la Iglesia.

Si, si, el PP de Rajoy ha sido colaborador necesario, porque prometió derogar la Ley de Memoria Histórica en la que se basa el decreto de exhumación y con mayoría absoluta no lo hizo. Traicionó con ello a sus votantes con una de las muchas promesas incumplidas. De aquellos polvos estos lodos. Pero es que, el actual PP de Casado también sigue siendo colaborador necesario, porque no recurrió ante el Constitucional el Real Decreto-Ley 10/2018 de exhumación del Jefe del Estado Francisco Franco a pesar de haber dicho que lo haría, pero a mayor abundamiento, escribió una carta a la Fundación Nacional Francisco Franco diciendo que lo haría, se pasó el plazo para el recurso y no lo hizo. Una nueva traición a sus votantes y una vez mas, otra promesa incumplida.

     

La Iglesia española también es culpable de colaboración necesaria por su equidistancia en sus manifestaciones, manteniéndose de perfil ante una flagrante profanación de una tumba en una Basílica Sagrada de un feligrés que la salvo de su persecución y desaparición, que además, la devolvió todos los bienes que habían sido incautados por la II República, bueno mejor dicho, por el Frente Popular, que estaba formado por las izquierdas, anarquistas e independentistas y del que el PSOE también formaba parte. Esa República también incautó todos los objetos religiosos de los españoles para destruirlos.

Durante, dicha República desde el año 1931 se asesinaron a religiosos, se  destruyeron y atacaron iglesias, bibliotecas, residencias, asilos y colegios de beneficencia, resultando también destruido parte del patrimonio artístico y cultural albergados en dichos inmuebles, entre los que se encontraban cuadros, tallas, custodias, reliquias y libros de incalculable valor. En total desde 1931 hasta la finalización de la guerra civil se cometió un genocidio de católicos no juzgado, en el que se asesino a unas 12.000 personas por el mero hecho de creer en Dios, con la intención de acabar con la cultura cristiana y hacer desaparecer a la Iglesia Católica de España. Eso es libertad, verdad Señor Sánchez. Pida perdón por el lamentable pasado negro de su partido.

La Iglesia española olvida las palabras de agradecimiento que el Papa Pío XII envío a Franco mediante un telegrama nada mas terminar la guerra, “Levantando nuestro corazón al Señor, agradecemos sinceramente, con V. E., deseada victoria católica España. Hacemos votos porque este queridísimo país, alcanzada la paz, emprenda con nuevo vigor sus antiguas y cristianas tradiciones, que tan grande le hicieron. Con esos sentimientos efusivamente enviamos a V. E. y todo el noble pueblo español, nuestra apostólica bendición. PÍO PAPA XII."

La Iglesia española también olvida que, el 21 de diciembre de 1953, el Papa Pío XII, nombró Caballero de la Milicia de Jesucristo a Francisco Franco, por su defensa de la fe cristiana. Dos meses después, en Madrid, el 25 de febrero de 1954, el Cardenal arzobispo de Toledo, impuso al Generalísimo Franco el Gran Collar de la Orden Suprema de Cristo que es la más alta y antigua condecoración que tiene el Vaticano, instituida por el papa Juan XII, el 14 de marzo de 1319, con un carácter sumamente restrictivo, para premiar servicios muy relevantes prestados a la Iglesia.

La Iglesia española obvia estos logros y reconocimientos, otorgados por el sumo pontífice.

Pero eso no es todo, recientemente el portavoz de la Conferencia Episcopal el Sr. Arguello ha dicho que no se opondrá a la exhumación del Generalísimo. No Sr. Arguello no, como católico si debe oponerse a dicha exhumación porque no cuenta con el permiso de la familia, por mucho que lo diga un Tribunal Supremo absolutamente politizado.

Pero quizás, sea el Prior de la Basílica, el Padre Benedictino Santiago Cantera, a quién le ha sido encargada la santa misión de custodiar los cadáveres allí enterrados quién evite dicha profanación y salve la cara de la Iglesia Católica. Dicho Padre, no está sometido a la autoridad de la Iglesia española y es la única autoridad competente en la Basílica Sagrada del Valle de los Caídos. Sin el permiso del Prior benedictino no se podrá realizar dicha profanación porque solo debe obediencia al Santo Padre. El Prior de la Basílica ha dicho que sin el permiso de la familia no autorizará la exhumación.

¿Entrará el Papa Francisco a inmiscuirse en un asunto de política interna de un país del que el no es nativo, con todas las mentiras que ha vertido la izquierda y sus medios afines sobre el asunto? Espero que no por el bien de la Iglesia, porque de lo contrario, defraudará a millones de católicos posicionándose del lado de los herederos de quienes quisieron aniquilar el cristianismo de España y cometieron un lamentable genocidio.

Por todo lo expuesto VOX es el partido de la esperanza para los españoles, capaz de poner sentido común en la política española sin ningún tipo de complejo, para solucionar de verdad los problemas importantes de los españoles y no, los creados artificialmente para distraernos de los importantes.