Imperdonablemente, se me pasó ayer el aniversario de la gran victoria nacional en la guerra civil. Es curioso que tampoco recibiera en general la atención que merece, supongo que debido a que la leyenda de una guerra entre fascistas y demócratas ya pocos la sostienen tal cual, pese a seguir siendo siendo la base y fuente de numerosas medidas políticas actuales, de leyes totalitarias y de un democratismo tan falso como el del Frente Popular, con el que se identifican los actuales  liberticidas y enemigos de la nación española. Unos cuantos puntos al respecto.

 

1. Franco no venció a ninguna democracia, sino a un régimen  salido de unas elecciones fraudulentas, que destruyó la legalidad republicana (defendida por el propio Franco en octubre de 1934 frente al PSOE y separatistas) en un clima de terror y crímenes. Un régimen de marxistas y separatistas servido como auxiliares por republicanos de izquierda.

 

2. Franco logró esa victoria partiendo de una relación de fuerzas materialmente desesperada, que habría hecho tirar la toalla a casi cualquier otro militar o político. Y ganó con flexibilidad, sin perder ninguna batalla, con gran economía de sangre y dejando finalmente que los partidos del Frente Popular se matasen entre ellos para ocupar sin disparar un tiro  la gran extensión que quedaba en manos rojas. Estos hechos lo convierten en uno de los mejores estrategas y tácticos del siglo XX en todo el mundo. Probablemente a ningún otro militar pueden atribuirse tales éxitos.

 

3. Durante la guerra el crimen fue la tónica del Frente Popular, incluso entre sus propios componentes. Como lo fue la supeditación a Stalin (Franco nunca se supeditó a Hitler y Mussolini. Y por entonces Hitler no había emprendido su carrera genocida, al revés que el “protector” del bando rojo). Gracias a su enorme superioridad de partida y a la ayuda-dirección soviética, el Frente Popular se mantuvo cuando tenía la guerra perdida, alargando innecesariamente las víctimas y estragos, con el deseo de complicar a España en una guerra europea mucho más salvaje.

 

4. La victoria del bando nacional fue también una victoria para Europa, que de otro modo habría quedado atenazada por regímenes soviéticos al este y al oeste. 

 

5. El Frente Popular ganó, no obstante, la batalla de la propaganda al presentarse como el bando de la democracia y ser reconocido como tal en gran parte del mundo y en la misma España. Esa victoria tuvo la consecuencia de que por muchos años la democracia fuera inviable en España, pues luego de aquella traumática experiencia nadie prácticamente la reclamaba… ¡a no ser los comunistas, única oposición real que tuvo el franquismo!

 

6. Gracias a su respaldo popular, el régimen franquista pudo evitar a España la guerra mundial, reconstruir el país con sus propias fuerzas sin deber nada a nadie –al contrario que el resto de Europa–, desafiar y vencer el criminal aislamiento impuesto por comunistas, demócratas y dictaduras varias, y desarrollar económica y socialmente el país como nunca antes o después. 

 

 

7. La decisión popular de una democratización desde y no contra el franquismo fue posteriormente traicionada por los políticos al identificar democracia con antifranquismo, como había hecho el Frente Popular. Ello ha impulsado una evolución política que ha llevado a una nueva alianza de izquierdas totalitarias y separatistas, con apoyo de una derecha miserable, hasta desembocar en una nueva destrucción de la legalidad, en el resurgimiento de odios del pasado  y en el golpe de estado permanente.

 

8. Sin embargo cabe la esperanza de una rectificación sin llegar al enfrentamiento o la disgregación de España. Y esa esperanza se basa en lo que queda del franquismo. Pues lo que queda sigue teniendo enorme peso:

a) En primer lugar, una paz, la más prolongada en varios siglos, basada ante todo en la superación de los odios republicanos y en una reconciliación nacional que todavía no ha logrado quebrantar del todo el antifranquismo con su falsificación del pasado; y basada también en una prosperidad económica sostenida, aunque con grandes altibajos y paro excesivo desde la transición.

b) En segundo lugar queda la monarquía, también herencia del régimen anterior, y que mal que bien, quizá más mal que bien pero aún así, no ha dejado de representar un factor de estabilidad.

c) En tercer lugar queda la Iglesia, salvada del exterminio genocida por la victoria de Franco y que, si bien en crisis cada vez más profunda y llena de contradicciones, viene constituyendo un factor de estabilidad social y arraigo cultural.

d) Permanecen también numerosas leyes racional y cuidadosamente elaboradas entonces, en contraste con las nuevas de carácter liberticida, como las de memoria histórica y de género,  con unos estatutos de autonomía de tendencia disgregadora, etc. 

Estos factores de estabilidad, aunque socavados y en crisis, han impedido  un derrumbe mayor…, que no obstante puede llegar si no se opera una reacción políticamente consciente y popularmente respaldada.  Que ya parece en marcha. Porque la gran cuestión de la democracia, sin la cual no puede esta regenerarse, es justamente la cuestión del franquismo. Y creo que todas las personas que se sienten demócratas y patriotas deben celebrar abiertamente la fecha del 1 de abril todos los años.